Política

El uso K de la historia (erp montoneros)

El uso K de la historia (erp montoneros)
13-10-2026 | 18:51

En los sesenta, en especial después del golpe del general Juan Carlos Onganía, en 1966, muchosjóvenes de clase media para arriba se peronizaron y en simultáneo se radicalizaron; tomaron lasarmas porque rápidamente llegaron a la conclusión de que era el mejor camino para que el socialismollegara más rápido también en la Argentina, y se hicieron peronistas porque, por distintas vías,entendieron que debían acompañar la identidad política de los sectores populares que iban aencarnar la revolución.

Sus padres, en general, no eran peronistas; por el contrario, muchos de ellos eranantiperonistas, “gorilas”, según el lenguaje de la época. Un buen ejemplo es RobertoMayol, el soldado santafesino que en la práctica abrió las puertas del cuartel de Formosa el 5 deoctubre de 1975: su papá había sido titular de la corte provincial de justicia luego del golpecontra el presidente Juan Domingo Perón; uno de los primeros actos del joven Mayol como montonerofue la voladura del Club del Orden, un reducto aristocrático del que su papá era socio.

Claro que no todos los jóvenes que eligieron la lucha armada se hicieron peronistas ymontoneros: un grupo guerrillero numeroso fue el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP),trotskista. Debo decir que nunca me interesó demasiado el ERP, tal vez porque, a la distancia, mesigue pareciendo que nunca tuvo posibilidades de ganar la lucha de aparatos militares en la que seenfrascó con las Fuerzas Armadas. Considero que la aplicación mecánica de una ideología empobrecidalo condenó de antemano al fracaso.

En cambio, Montoneros siempre se asumió como una organización político militar. Terminó mal:militarizado, aislado de los sectores populares a los que aspiraba a representar, funcional a larepresión ilegal de la dictadura, envuelto en viscosos rumores sobre oscuras negociaciones de suslíderes con jerarcas del gobierno militar. Pero eso no había sido siempre así. Por ejemplo, en 1973fue el artífice del triunfo peronista en las urnas gracias a una decisión inusual para un grupoguerrillero: el reclamo de una salida electoral para la larga y cruenta crisis política del país.

Esos matices en la historia de Montoneros y sus cambiantes relaciones con Perón y con elresto de los actores políticos, económicos y sociales convierten a este grupo guerrillero en unobjeto de estudio muy interesante, en mi opinión. Interés que es reavivado por la vocación delkirchnerismo de reescribir lo que sucedió en los setenta con el objetivo político de luchar contrasus adversarios del presente. Para los Kirchner, la historia no son papeles viejos sino un arma deúltima generación.

*Editor jefe del diario PERFIL y autor de “Operación Primicia”.

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