Todos los ojos se posan sobre él, que sin haber dado siquiera un discurso público, ni haber asumido jamás un cargo en la función pública, ya daque hablar. Máximo Kirchner, el hijo de la Presidenta, es el hombre que despierta elogios en elkirchnerismo después de Néstor. Así lo dejó en claro hoy el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández,principal vocero radial del Gobierno.
Hijo e’ tigre. Aníbal Fernandez fue el más que efusivo a la hora dereferirse a los jóvenes K y el rol de Máximo. Sostuvo que La Cámpora tiene una proyección“ineludible” y definió al hijo presidencial como un cuadro. “Hijo de tigre tenía que salir overo”, expresó en diálogo con radioContinental.
"Es un pibe que destila política y da gusto hablar con él porque tiene en claro delo que se está hablando, porque es un lector compulsivo, porque sabe lo que sucede en la Argentina y en el resto delmundo, porque tiene una ubicación en tiempo y espacio superlativa que no la tienen los pibescomunes", afirmó. En tanto, el primogénito presidencial ya tiene decidido mudarse a la Quinta de Olivos para dedicarsea la política.
Gobierno del futuro. Para el funcionario K, la juventud se va ganando un espacioen todos los lugares porque “los jóvenes que la componen no son de palo, tienen todosformación política, saben de lo que hablan, están imbuidos de la necesidad de proyectarse, dediscutir políticas, de generar acciones y eso seguramente va a tener la proyección que todosaspiramos", aseveró.
"Yo tengo 53 años y Kirchner asumió la Presidencia a las 53 años; el que nos va a gobernardentro de 20 años está entre esos pibes o de la misma generación de esos pibes", vaticinó AníbalF., quien también agradeció el acompañamiento de los autoconvocados “que decidieron acercarsepara hacer conocer su parecer y creo que la reivindicación de la Presidenta estaba dirigido aeso”.
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