En el Congreso, a la hora de nombrar gente están todos de acuerdo

Ofrecer contratos o pasar a planta permanente han sido prácticas usuales del oficialismo de turno para pagar favores políticos.

24-08-2026 | 19:45

En el reciente escándalo en la Cámara de Diputados alrededor del proyecto de Ley de Presupuestode la Administración Pública Nacional para 2011, surgieron sospechas de intento de sobornos deloficialismo para obtener el apoyo de legisladores opositores o independientes.

Así lo dio a entender, por ejemplo, la Diputada porteña Cynthia Hotton: “Me pareciórelevante informar en el recinto de la Cámara de Diputados que una persona del oficialismo meofreció favores, a cambio de que votara el presupuesto o que me ausentara”, dijo.
Uno de los favores que mencionó Hotton era atender sus reclamos de contar con más personal asu cargo, como si no fueran suficientes los alrededor de treinta mil pesos mensuales que disponecada diputado para designar asesores.

Ofrecer contratos para nombrar nuevos colaboradores del legislador o pasar a los querevisten con él como personal temporario a la ansiada planta permanente ha sido una de lasprácticas más usuales del oficialismo de turno para pagar favores políticos. Si bien ésta prácticano es exclusiva del kirchnerismo, lo cierto es que los legisladores no prestan ninguna atención endiscutir el presupuesto propio, algo que en otras épocas ya muy lejanas generaba arduos debates enel Congreso.

Hay que destacar que para el año 2004 al Poder Legislativo Nacional (PLN) le correspondió en elpresupuesto la suma de $ 407,2 millones y la cantidad de empleados alcanzaba entonces a los 9.587.Para el próximo año, el presupuesto del PLN está previsto en $ 1.994 millones y el personalascenderá a los 10.836. De esta manera, en el Presupuesto del PLN el gasto en personal representa86% y desde 2004 a 2011 se incorporaron 1249 nuevos empleados, casi la mitad de ellos -635- en elSenado de la Nación, es decir, bajo las presidencias de Daniel Scioli y Julio Cobos.

Vale la pena aclarar que la Cámara Alta es mucho más transparente que la de Diputados, puespublica la dependencia en la cual está asignado su personal, algo que el jujeño Eduardo Fellner seha negado sistemáticamente a blanquear, pues ello podría poner en evidencia las mencionadasprácticas de compra de favores políticos.

Por ejemplo, con la escasa información que proporciona el Senado de la Nación se puede conocerla cantidad de empleados de los bloques y legisladores: Bloque Justicialista (58), Bloque UCR (56),afectado al senador Nicolás Fernández (32), afectado al senador Carlos Menem (26), afectado alsenador Artaza (25) y en la Presidencia Provisional (27). La información pública de la Cámara Altatambién incluye al de todas sus dependencias, con su respectiva cantidad de personal. Por ejemplo:Intendencia del Palacio (114), Intendencia del Anexo “Edificio Alfredo L. Palacios”(80), Dirección de Automotores (91), Departamento de Obras y Conservación (70), Departamento deRefacciones y Mantenimiento (47), Dirección de Electrónica y Comunicaciones (38), Dirección deInformática (34), Departamento de Electromecánica y Climatización (33), Subdirección de Obras yMantenimiento (33).

Entre otros rubros menores, los empleados se siguen sumando en el Departamento de Administraciónde Recursos del Comedor (22) y la Subdirección de Intendencia, Maestranza y Servicios (20); laGuardería y Jardín Maternal (32), el Museo Parlamentario (25), el Departamento de Visitas Guiadas(11), la Delegación argentina del Parlamento Latinoamericano (17), la Secretaría ComisionesPermanentes Parlamento Latinoamericano (5), el Instituto Federal de Estudios Parlamentarios (14) yla Orquesta Juvenil de Cámara (10). Por cierto, la transparencia del Presupuesto y la informaciónsobre la asignación del personal legislativo que brindan todas sus dependencias -menos la Cámara deDiputados- permiten elaborar propuestas de reforma administrativa.

La primera de ellas debería consistir en eliminar la facultad discrecional que tiene el titularde cada Cámara para designar personal y que, como queda claro, es fuente de prebendas políticas yquizás de corrupción. Lo curioso es que habiendo tantos legisladores con grandes aspiracionespolíticas, a ninguno se le ocurra discutir el presupuesto y reformas en su propio ámbito de acciónpública, lo cual podría evidenciar ciertas limitaciones para el manejo eficiente y austero de laadministración gubernamental.

(*) Ttular del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

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