Franco y Mauricio Macri se reconciliaron. Luego de no hablar durante tres meses y medio, se volvieron a ver las caras en secreto y limaron asperezas,aunque con un sabor agridulce para el líder de PRO. La reunión se dio hace una semana, luego de que Franco regresara de China (donde pasa la mitad delaño). Mauricio lo fue a ver a su casa en Barrio Parque, donde acostumbraban a jugar a las cartas,en especial, al bridge.
Tranquilos, y con ánimo de no confrontar, hablaron durante poco más de una hora, según pudo reconstruir PERFIL. El padre, que volvió de Asiahace un mes, le expuso a su hijo mayor las razones que lo llevaron a decir que “pondría lasmanos en el fuego que el Gobierno no tiene nada que ver” con lacausa por escuchas ilegales que tiene al jefe de Gobierno procesado y camino al juicio oral. Ellíder de PRO había denunciado que el caso de espionaje es una “operación montada por Kirchner”.
En el cónclave con Mauricio, para justificar sus palabras en defensa del Gobierno, Franco leexpresó que no fue su intención hacerle daño y le recordó que había aclarado en los medios quetampoco su propio hijo estaba involucrado. Sin embargo, también justificó su cercanía al Gobiernonacional, en especial en las relaciones comerciales con China.
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