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Es el modelo

Tanto en el mundo con sus experiencias fascistas y comunistas, como en la Argentina en sus variantes civiles y militares, el modelo estatista marcó a fuego a varias generaciones y hundió en la pobreza a millones de personas.

22-08-2026 | 06:45

Desde los años '30 en adelante, el modelo estatista con sus variantes ha ido de fracaso enfracaso. Tanto en el mundo con sus experiencias fascistas y comunistas, como en la Argentina en susvariantes civiles y militares, el modelo estatista marcó a fuego a varias generaciones y hundió enla pobreza a millones de personas. En la actualidad vivimos nuevamente otro fracaso del modeloestatista.

A nivel internacional, los controles estatales no sirvieron para prevenir la crisis,permitieron la creación de bancos del tamaño de dinosaurios, de fondos especulativos y derivativosque alimentaron la burbuja de precios. Todo le pasó por delante de las narices al control estatal ylo dejó pasar.

A nivel local, la creciente injerencia del Estado en la economía derivó en una nueva crisis. Elgasto público improductivo creció a niveles exponenciales, las restricciones a las exportaciones deproductos tradicionales derivó en la pérdida de mercados y el reparto indiscriminado de subsidiosdilapidó la super-renta agropecuaria. El modelo del Estado asignador de recursos está dando susúltimos latidos y la Argentina se enfrenta a un nuevo fracaso histórico. La administración Kirchnerencarna la prueba más contundente del modelo derruido.

Nunca el país tuvo en tan poco tiempo un ingreso de divisas tan voluminoso como el que contóesta administración. Nunca un gobierno hizo tan poco con semejante ventaja comparativa. Ya noestamos firmes en la marejada y el "efecto jazz" no es exclusivo de los norteamericanos. Ahoraquedan al descubierto las limitaciones y las miserias locales.

El adelantamiento del cronograma electoral refleja no sólo el temor a las consecuencias de lacrisis sino la impotencia del gobierno. Suspensiones, despidos, fin de contratos, cortes en lacadena de pagos, caida de ventas, fuga de capitales, corridas cambiarias, pérdida de reservas,derrumbe de bonos y acciones, más endeudamiento, estadísticas ficticias, y una ola criminal queazota a todo el país son algunos de los logros del modelo estatista.

Y de la mano de estos jalones, millones de chicos sin clases por falta de recursos einfraestructura y la amenaza de una epidemia de dengue, una enfermedad característica de lasnaciones más pobres del planeta. Se esforzaron y lo lograron. Con todo, el gobierno no se resigna einsiste con los bemoles contenidos en su partitura. Lejos de volver sobre sus pasos y revisar susdecisiones, mantiene las retenciones a las exportaciones y las restricciones a las exportaciones.Así sin ingresos de divisas, con tasas de interés en alza, reacomodamiento de precios y salariosque alimentan la presión inflacionaria, los problemas se hacen cada vez más grandes.

Los efectos tal vez no se sientan por estos días pero es muy probable que se empiecen a percibirunos meses más adelante.
Este sistema de retroalimentación de presiones derivará en una lógica explosión si es que nose alcanza a liberarlo con válvulas de escape. Claro está que esta administración no parecedispuesta a llevar adelante semejante operación. Dicho de otro modo, y en línea con lo manifestadoen reiteradas ocasiones por Néstor Kirchner "este no es el gobierno del ajuste". Pero la economíava camino de un ajuste y con severos problemas para el repago de la deuda.

El precio de los bonos argentinos reflejan el temor de los inversores ante un eventual impago ytanto el riesgo país como el costo de un seguro del default son sus manifestaciones cuantitativascomo también lo es la pérdida de reservas que se van del país.
Las distintas crisis que vivió el país desde el '30 hasta el 2001 y 2009 no son otra cosaque sucesivas quiebras del modelo estatista. No hay que buscar culpas en el exterior, la culpa esdel modelo

* Agencia DYN

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