Mauricio Macri se jugó a todo o nada al pedir que la causa por las escuchas ilegales pase a juicio oral lo antes posible. Eljefe de gobierno porteño quiere acelerar los tiempos, aún más sabiendo que en 2011 es un año deelecciones. ¿Puede pedir que la causa se acelere? ¿Cuál es la estrategia? ¿Qué hará la Justicia?
Un pedido de avance a juicio oral puede ser realizado únicamente por los fiscales de lacausa o por el juez, en este caso Norberto Oyarbide. En diálogo con Perfil.com, el abogado Eduardo Barcesat explicó el procedimiento a partir de lasdeclaraciones de Macri: "Es una estrategia. Lo que hace (Macri) en la conferencia es lograr un impacto mediático. Antes decía que confiaba en la Cámara, pero como confirmaronel procesamiento ahora confía en que en un juicio de estas características va a cambiar todo".Según Barcesat, la presión del mandatario porteño crea "un efecto publicitario, propagandístico",ya que "el que determina el avance al juicio oral no es la defensa".
Lo cierto es que si la causa no va a juicio oral lo antes posible, en 2011 Macri tendrá que enfrentar a la Justicia. El próximo año son las eleccionesnacionales y el deseo del PRO es lograr que su jefe máximo llegue a la presidencia. Una causa abierta sería el peor escenario para enfrentar los comicios. En estecontexto, Oyarbide o los fiscales pueden elevar la causa a juicio oral. Pero nada hace suponer queel juez más próximo al kirchnerismo quiera acelerar los tiempos, sobre todo porque esto podríabeneficiar al macrismo.
El abogado Luis Dobniewski consideró que el juicio oral "sería una mecánica interesante que no violentaría las formas". Es que si los fiscales consideran que hay pruebasnecesarias, podrían pedir la elevación de la causa, a lo que la defensa de Macri no se opondrá. "Lo que hace el jefe de gobierno es impulsar el juicio. Es unabuena medida para despolitizar la causa y acelerar las normas procesales", analizó ante esteportal. Los tiempos se adelantarían y, según Dobniewski, "en agosto o septiembre ya podría comenzar el juicio".
Para el analista político Jose Giacobbe, la estrategia del PRO es unasola: acelerar los tiempos para liberarse de todo proceso y lanzar su candidatura presidencial."Está tratando de desambarazarse de otra manera. Él esperaba otra sentencia. Una apelación tardaría dos años en resolverlo y con esasituación está fuera de la carrera presidencial. ".
"Macri hoy tiene legisladores suficientes para impedir el juiciopolítico o impedir que realizándose, el resultado pueda ser adverso. Pero cabe recordar que hacealgunas semanas, dos legisladores del PRO abandonaron su bloque. Hoy tiene la certeza de poderimpedirlo, en algunos meses todo puede cambiar. En lo inmediato obtendrá una victoriapolítica y esto en este momento es importante para él".
(*) de la redacción de Perfil.com.








