Dice que no sabe por qué se armó tanto escándalo y que no fue su intención meter el dedo en lallaga. Pero lo hizo. Graciela Fernández Meijide acaba de publicar el libro “La historiaíntima de los Derechos Humanos en la Argentina”, donde afirma que las cifras publicadas porla Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación en su página web dan cuenta de la desaparición de 7.954 personas durante la última dictadura militar, y node 30.000, como se afirma habitualmente.
Eso disparó una airada respuesta del titular de la Secretaría, Eduardo Luis Duhalde (69), quienen una carta pública le reprochó: “Bastaría ver el regocijo que sus declaraciones hanproducido en quienes justifican el obrar del terrorismo de Estado para advertir las consecuenciasenormemente graves de sus dichos”. Y Estela de Carlotto (78), titular de las abuelas de Plazade Mayo, también le contestó: “Decir que la cifra de 30.000 desaparecidos es exagerada esprácticamente tratarnos de mentirosos”.
“A esta altura, no es una cuestión de discutir cifras sino de entender que cadadesaparecido es una persona, no sólo un número”, responde esta mujer que, mucho antesde ser una de las principales referentes del Frepaso, militó en la Asamblea Permanente por losDerechos Humanos (APDH) e integró la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep)creada en 1983. Su hijo Pablo engrosa la lista de desaparecidos que Fernández Meijide cuestiona.Fue secuestrado el 23 de octubre de 1976, a los 17 años.
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