Desde el default y el corralito y corralón hasta la confiscación de los ahorros previsionales demillones de trabajadores, la cultura del fraude se convirtió en una señal indeleble de esta década.El fraude no sólo partió desde la Casa Rosada sino que también anidó en el Congreso y en losTribunales. ¿La negativa a dar quorum, no es un fraude al mandato electoral? ¿Con el rechazo deamparos judiciales por cuestiones formales y el no pronunciamiento sobre cuestiones de fondo, no sedefrauda a la institución justicia? Ejemplos sobran y huelgan mayores comentarios. Pero el fraudese instala en la sociedad regando sus efectos nocivos.
La negativa de varias asociaciones empresarias a firmar una adhesión al documento elaboradopor la Iglesia, sobre la situación socioeconómica, pone de manifiesto no sólo el cinismo de algunoshombres de negocios sino que alimenta la cultura fraudulenta y el "sálvese quien pueda" que seurdió en el país, al cabo de innumerables y traumáticas crisis económicas.
Unidos por el espanto, más no por el amor, la administración Kirchner y los sectores empresariosmás favorecidos hacen causa común a la hora de licuar el bolsillo de la población.
La sensación de desamparo y vacío que deja la dirigencia empresaria en medio del vendavalinflacionario pone de relieve que la sociedad deberá enfrentar sin defensas, las consecuencias deun modelo que se ha transformado en una fábrica de pobres y en un clientelismo sin fin.
Los sectores industriales favorecidos por una política proteccionista y el sector financiero quevive a expensas de las urgencias del "Estado-Bobo", se niegan a adherir al documento delEpiscopado, para no contrariar el ánimo de la administración Kirchner, mostrando un desprecioabsoluto por la delicada situación socioeconómica que viven millones de argentinos. Mientras notoquen sus haciendas, está todo bien, es el resumen del pensamiento de estos sectores.
Esta actitud fraudulenta recrea en la memoria colectiva la homilía del reverendo MartinNiemöller quien en medio de la Alemania devastada por la II Guerra Mundial, señaló: "Cuando losnazis apresaron a los socialistas, no dije nada, porque yo no era socialista. Cuando encarcelaron alos sindicalistas, no dije nada, porque tampoco era sindicalista. Cuando se llevaron a los judíos,no protesté, porque yo no era judío. Cuando al fin vinieron a buscarme, no había ya nadie quepudiera protestar".
Es cierto que hay mucho en juego y los empresarios "oficialistas" prefieren no agitar las aguas.Pero en la vida, existen los límites.
En el caso de los industriales "protegidos", este status quo les permite hacer y deshacer asu gusto. Con altos aranceles, los bienes importados no entran. Con capacidad ociosa y unaestructura productiva obsoleta, producen con costos altos y ajustan vía precios, teniendo comorehén a toda la población. El resultado es, en parte, la inflación actual.
El gobierno, con tal de mantener el silencio les permite disfrutar de un mercado cautivo. Escomo si se dejara cazar dentro de un zoológico. No es casual que estos mismos sectores ineficientesse sumen al coro oficial y salgan a negar la inflación, para no tener que aumentar los salarios,defraudando a millones de personas.
De la misma manera, la CGT también defrauda a sus trabajadores y por mantener los favores delpoder calla sobre la situación de los trabajadores en negro y termina negociando aumentossalariales por debajo de la inflación.
El caso del sistema financiero es similar. Sin competencia entre sí, las entidades prefierenprestarle dinero al Estado antes que a las PYME y a las familias. El Estado se lleva los fondos decréditos disponibles para financiar su monumental déficit, produciendo un desplazamiento del sectorprivado (crowding-out). Al mismo tiempo, con la necesidad de sostener el canje de la deuda, lepermite al sector financiero hacer un monumental negocio especulativo con el valor de papeles de ladeuda que implican millones de dólares de transferencias de la sociedad a manos de unos pocos.
De la misma manera, pacta silenciosamente con el gobierno un fomento a la bancarización de PYMESy personas y paralelamente obtiene una autorización para aumentar el cobro de comisiones yservicios. Por caso, a partir de la próxima semana, sacar dinero de un cajero de la misma redcostará casi un Dólar por movimiento, mientras que si se realiza en cajeros de otra red, el preciovaría a casi 1 Euro por operación.
De lo que se trata, tanto en el caso de los industriales protegidos como en el sistemafinanciero, es de una brutal transferencia de recursos de los sectores de más bajos ingresos haciaestos "socios" del poder.
De la pobreza y de la inflación no se habla. Se fraguan las estadísticas para ocultar lainflación. Sin inflación no hay pobres y sin pobres, "el país de las maravillas". ¿Cómo es posibleque haya menos pobres, en un país que enfrenta ya cuatro años de inflación continua, tal como dicenlas estadísticas oficiales? ¿De qué escuela económica han obtenido semejante conclusión? Lo ciertoes que los pobres se han convertido en los "desaparecidos" del kirchnerismo y para esta ideologíaes mejor ocultarlos. ¿Fabricar pobres y luego hacerlos desaparecer mediante el fraude estadístico,no es un genocidio? Además defraudando los índices de inflación, se paga menos deuda. Se defrauda ala población, a los acreedores y a quien se ponga adelante.
Eso sí, es una defraudación con ideología, una "defraudación progresista". íVaya uno a saber ennombre de que progresismo se pregona defraudar! Con el peso del fraude ideológico regente,trabajadores, jubilados y microempresas se debaten en una tenaz lucha contra la inflación y venpostergados sueños, proyectos y anhelos. En síntesis, ¿para qué sirven las ideologías si sólo sejustifican en crímenes como el fraude? Como decía el genial Ionesco: "Las ideologías nos separan,los sueños y la angustia nos unen".
(*) Agencia DYN




