La denuncia del PRO contra el juez federal Norberto Oyarbide por mal desempeño recayó -porsorteo- en manos de uno de los funcionarios kirchneristas que conforma el Consejo de laMagistratura. El viceministro de Justicia, Héctor Masquelet, será el encargado de definir el futuro del polémico magistradoque tiene en sus manos la causa de las escuchas ilegales que jaquea a Mauricio Macri. El partido deMacri cuestiona a Oyarbide haber allanado el Ministerio de DesarrolloEconómico porteño a raíz del derrumbe de un gimnasio en Villa Crespo que causó la muerte de trespersonas.
El funcionario K cuenta con unaextensa trayectoria en la función pública. Después de cursar sus estudios de abogacía en laUniversidad de Buenos Aires, se desempeñó en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, donde ocupócargos en Asuntos Jurídicos de la Legislatura, dirigió la Subcomisión de Seguimiento del CódigoContravencional, y fue secretario General de la Defensoría del Pueblo.
En 2003 pegó el salto nacional de la mano de Néstor Kirchner, que lo designó como Subsecretario de Culto de laNación. En 2005, fue nombrado como Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad Interior y dosaños después se lo ascendió a titular del área, cargo en el que le tocó supervisar a la PolicíaFederal, Gendarmería y Prefectura. Mesquelet, también director de la revista Cuadernos de Seguridad, fue nombrado el 6 de Agosto de 2009 como secretario en el ministerio que maneja JulioAlak. Una semana más tarde asumió como consejero en el Consejo de la Magistratura, donde ahora le toca investigar aOyarbide.
Masquelet es uno de los que se opone a la reforma del Consejo de la Magistratura, blandeada porla oposición, ya que afirma que los argumentos que quienes piden cambios son “básicamente falsos”. “El principal es el de una supuesta mayoría o capacidad de bloqueo del Poder Ejecutivo para determinadasiniciativas como el juzgamiento de jueces o aprobación de ternas”, expresó en abril pasadoal diario santafesino El Litoral.
“En ninguno de los casos ha ocurrido [esto], nunca se ejerció ese supuesto poder de veto”, sostuvo el hombre que ya votó contra el apercibimiento de Oyarbide enotra oportunidad, cuando el kirchnerismo se abroqueló en defensa del magistrado por suactuación en la causa de la Mafia de los Medicamentos. También, con su voto, salvó en una oportunidad al juez FedericoFaggionato Márquez de ser destituido, que finalmente fue removido meses después.







