El obispo de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto, expresó ayer sus condolencias a la familia del teniente AldoGarrido, asesinado hoy al tratar de evitar un robo "Garrido era un hombre muy querido en San Isidro, muy servicial, un vecino más quetrabajaba en la seguridad", señaló Casaretto a la prensa y se excusó de no participar en la misa en memoria del policía asesinado que se llevó a cabo ayer en San Isidropor tener otros compromisos.
El Obispo dijo, además, que la inseguridad es una "preocupación de toda la Iglesia". La misaen memoria de Garrido convocó a una gran cantidad de vecinos de todas las edades que se dieron citapara evocar la memoria del policía y entre los presentes estuvieron el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y elsuperintendente de la Policía Bonaerense, Daniel Salcedo.
El párroco Pedro Oeyen, quien estuvo a cargo del oficio religioso, resaltó el "inmenso dolorpara toda la comunidad de San Isidro" porque "Garrido no era un desconocido era un hombre que todosconocíamos que recorría nuestras calles durante 30 años, siempre con la palabra atenta, siempre,amable". El párroco dedicó parte de la misa a la inseguridad "un tema complejo" y al respectosostuvo que "influyen muchos elementos" para generarla.
"Podemos hacer algo para que haya menos inseguridad, una de las causas fundamentales de lainseguridad está en el alto consumo de droga que hay hoy en día", sostuvo el curo entre loscerrados aplausos de la gente.
Fuente: DYN






