Usuarios de la ex línea ferroviaria Roca arrojaron esta noche piedras a los agentes de la guardia de Infantería y rompieron vidrios en laestación de Constitución, en protesta por la interrupción del servicio debido a una medida defuerza de los trabajadores.
Decenas de personas reclamaron en los andenes la reanudación del servicio, paralizado desde elmediodía por una protesta gremial que bloqueó las vías a la altura de la estación de Avellaneda.Los manifestantes arrojaron piedras, botellas y hasta accionaron matafuegos contra la policía, queen principio se abstuvo de intervenir, informó la agencia DyN.
A todo esto el servicio de trenes de la ex línea Roca se "normalizó" esta noche, antes de las 21, luego de que los trabajadores que bloqueaban las vías a la altura de la estación de Avellaneda levantaron laprotesta que realizaron durante diez horas.
El delegado Walter Quinteros confirmó que la medida de fuerza que provocó los incidentes fuelevantada aunque sin que hubieran recibido una respuesta oficial al reclamo de reincorporación detrabajadores despedidos y el pase a planta permanente de otros 1.500 empleados de empresastercerizadas. Quinteros anunció que mañana los trabajadores se reunirán en asamblea para definir,entre algunas opciones, nuevas protestas.
Antecedentes. El ex ferrocarril Roca es la línea más conflictiva del áreametropolitana. En mayo de 2007 el ministro de Planificación Julio de Vido le quitó la concesión deesa línea a Transportes Metropolitanos, del empresario Sergio Taselli, para otorgársela a la la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (Ugofe), u consorcioconformada por Ferrovías, Metrovías y TBA. La promesa de electrificación total nunca llegó a concretarse yel servicio continúo siendo deficiente.
Entre promesas de un tren bala, el Gobierno vio como el tren que une Consitución con La Platafue escenario de disturbios múltiples. El 11 de julio de 2008, trabajadores tercerizados ypiqueteros cortaron el servicio cinco horas parareclamar el reintegro de empleados cesanteados lo que derivó en un caos total. Tres meses después, un vagón fue incendiado por pasajeros queprotestaban por demoras en el servicio en la estación Bella Vista en San Miguel.
Pero los incidentes y el mal servicio continuaron pese a todo. Por ejemplo, en diciembre del añopasado el servicio se interrumpió en hora pico matinalen Avellaneda y varios pasajeros tuvieron que ser contenidos por la Policía.




