Al ex comisario de la Policía Federal Osvaldo Chamorro se lo ve nervioso. Diceconfiar en la Justicia, pero por otro lado cree que el próximo 2 de junio, cuando vaya a prestardeclaración indagatoria, el juez federal Norberto Oyarbide lo va a detener por ser elhombre de máxima confianza del verdadero creador y ex jefe de la Policía Metropolitana: Jorge“Fino” Palacios. Hasta el momento no hay ninguna imputación concreta que involucre aChamorro, pero el magistrado quiere saber por qué recibió al espía Ciro James cuando reemplazó aPalacios frente a la jefatura de la fuerza porteña.
Hoy Chamorro tiene el pelo largo y prefiere no ser fotografiado. “Pongan una foto dearchivo”, dice antes de contestar las preguntas de PERFIL.
—¿Montenegro admite que fue un error contratar a Palacios, usted qué cree?
—No, en absoluto. En su momento evaluaron sus antecedentes y creyeron que era el mejorcandidato para el armado de la Metropolitana.
—¿Para usted no fue un error?
—No, entiendo que no. Creo que fueron bien evaluados sus antecedentes con recomendacionesde las embajadas de Estados Unidos y de Israel. Y no sé que otras referencias pidió el jefe deGobierno. Montenegro sabía bien quién era Palacios, por eso se lo eligió.
—¿Cómo eran los antecedentes de Ciro James cuando los presentó?
—Eso yo lo informé en mi declaración testimonial, también elevé su legajo. Losantecedentes eran excelentes, un tipo que era abogado con muchos cursos, hasta estaba bien visto enla Policía Federal.
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