El juez federal Ariel Lijo decidió regresar de sus vacaciones para tratar la denuncia que el fiscal Alberto Nisman había presentado el miércoles último contra la presidenta Cristina Kirchner y el canciller, Héctor Timerman, acusados de decidir, negociar y organizar la impunidad de ex funcionarios iraníes prófugos en la causa AMIA.
El magistrado tomó esta decisión tras conocerse la noticia de la muerte del fiscal Nisman, esta madrugada.







