Hasta ahora, el único documento escrito sobre Masada se encuentra en La guerra de los judíos,escrito por Flavio Josefo, nombre que adoptó Josef Ben Matitiahu*, líder de la gran rebelión judíacontra Roma, cuando éste finalmente, se hizo ciudadano romano. Pero esa es otra historia; unaincomparable con la de Masada, término que en hebreo significa “fortaleza”.
Ubicada en el desierto de Judea, a 450 metros de altura y con una vista única del Mar Muerto,fue Herodes quien convirtió a este sitio en un refugio y fortaleza de relevancia. Convertido en reyy sintiéndose poco seguro en Jerusalén, construyó allí –en una superficie romboidal de pocomás de nueve hectáreas– su palacio, almaneces, depósitos para armas y artillerías, cuarteles,armería y un sistema de cisternas que proveía agua todo el año. Pero es setenta y cinco añosdespués de su muerte cuando sucede en Masada un hecho que simboliza la determinación de este pueblopor ser libre.
Arrebatada a los romanos por un grupo de judíos rebeldes–en algunos libros se los denominasicarios–, éstos resisten desde allí durante varios años hasta que el gobernador romanoFlavio Silva avanza sobre ella después de un operativo que demandó más de un año de organización.Ante la inminente derrota y para evitar ser prisioneros o esclavos, según el relato escrito porFlavio Josefo, en una reunión con el líder Eleazan Ben Yair se decidió la “muerte”colectiva de la siguiente manera: como el suicidio no está “contemplado” en lareligión, los hombres mataron a sus familias, luego se eligieron a unos para que dieran muerte alresto y los que quedaron se inmolaron prendiendo fuego la fortaleza, con excepción del depósito dealimentos; querían demostrar a los romanos que actuaban por decisión propia, no por desesperación.Cuando los hombres de Flavio Silva finalmente accedieron, sólo encontraron a dos sobrevivientesmujeres de los casi mil habitantes de Masada.
Este lugar, en 2001, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la ONU y forma parte delrecorrido turístico imperdible de Israel. Fue esta historia de resistencia y heroísmo la quetambién conmovió a Daniel Hadad cuando este año visitó ese país con toda su familia. Y por eso, ala casa que estrenará este verano en Punta del Este, decidió bautizarla“Masada”.
Vidriera al mar. Desde que el empresario periodístico comenzó a veranear en el balnearioesteño, tenía predilección por las casas de Punta Piedras, una de las zonas que, por su ubicación,tiene el privilegio de ser uno los terrenos más próximos al mar. Con sus hijos aún pequeños, esaspropiedades ofrecen la verdadera sensación de playa propia y, quizá, mayor privacidad que otras. Laúnica desventaja es que, a veces, el mar se torna algo peligroso para dejar a los chicos solos.
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