En 1998 Hernán Zin, junto al músico Nacho Cano, realizó el documental "Calcuta, vida en laestación de la muerte" que tuvo mucho éxito en Europa. Sin embargo el mayor reconocimiento llegaríacon una seguidilla de libros en los que el periodista plasmó su talento.
Primero fue "Un voluntario en Calcuta" (2002), luego "Helados y patatas fritas" (2003), en2005 "La Libertad del compromiso" y en 2007 "Llueve sobre Gaza. En cada uno de ellos, Hernán sintióun cambio a su alrededor.
"Un voluntario en Calcuta", ¿qué te modificó particularmente?
Ese libro fueron los 3 años allá. Contar lo que vi en la pobreza. Son sensaciones,descripciones de la pobreza. Como viven. Pero lo hago sin ningún paradigma. No digo que los pobresson santos ni que no lo son. He visto a un hombre romperle la cabeza a otra luchando por un pedazode vereda con un cascote. Y he visto madres que no tienen nada y que luchan por sus hijos de unamanera admirable.
No santificas de entrada.
Claro, no entro en un cliché. Muestro la realidad como es. Creo que es lo que la gentesiempre merece. Que contemos las cosas como son. Con la idea de ser portavoz. En ese sentido lagente siempre te recibe. En el fondo todos somos los mismos, solo que nosotros tuvimos la suerte deestar aquí y ellos allá.
En tu segundo libro, "Helados y patatas fritas", denuncias pederastas en Camboya, ¿cómo fue esaexperiencia?
Yo fui a Camboya por diez días. Estaba con mi ex pareja y de pronto veo un niño en la calle yun pederasta, un belga. Era evidente que era un pederasta. Lo agarró, lo llevó a un hotel. Yo teníami cámara liviana y lo empecé a seguir a él y a otros más todos los días por 3 meses. Vos vas en lacalle y decís "¿Ese tipo que está haciendo? ¿El hijo de puta, nadie lo ve?". Para mi fue una gransatisfacción el resultado: 6 años más tarde sabemos que hay muchos pederastas denunciados y otrosen prisión.
¿Era algo que sabías o te sorprendió?
No sabía que era tan evidente. Sabía del turismo sexual, pero no así. En un parque, sentadoen una mesa con un niño un viejo gordo con un chiquito de Camboya comprándole un helado y patatasfritas. Ahí empezó la investigación.
¿Recibiste muchas presiones?
Siempre más apoyo que presiones. Pero las críticas duelen bastante. Los pederastas vanmigrando de país en país. Ahora estarán en otro. Buscan lugares donde la policía no esté al tanto ono haya voluntad política. Creo que "Helados y patatas fritas" fue muy triste. Tuve pesadillas conlos pederastas que entrevisté.
¿Cómo fue eso?
Cuando escribía el libro tuve muchas pesadillas. Y yo pensaba "si solo con entrevistarlos yotuve esas pesadillas y me generó tanto impacto siendo un adulto, como quedarán los niños que loviolan y le destruyen la vida". Por eso mi siguiente libro quiso ser mas optimista.
¿"La Libertad del Compromiso"?
Exactamente. En ese libro me basé en historias de gente que deja todo para cambiar el mundo.Quise contar como lo hicieron, que hicieron. Porque mucha gente me pregunta como hacer para cambiarsu vida, empezar ese tipo de tareas. Ese libro te da un montón de claves. Generó cambios,transformaciones en personas que lo leyeron. Eso me gustó, me hace sentir orgulloso.
El último libro tuyo "Llueve sobre Gaza", ¿cómo lo viviste?
La experiencia de Gaza fue perturbadora por muchas razones. De las experiencias que viví enconflicto fue la más desgarradora.
Estuviste durante todo el conflicto.
Sí, como está pasando ahora fueron 2 meses. Aparte fui el único en el lugar, por eso escribíel libro. Porque al mismo tiempo estuvo la guerra del Líbano entonces todos mis compañeros fueronallá y eso pasó desapercibido. Todavía hoy me siento satisfecho de haberme quedado en Gaza. En esetiempo pasó algo muy parecido que lo que pasa ahora y nadie lo contó. A mi me frustraba estar en elterreno y no ver en las noticias que Israel atacaba. Se murieron 500 personas. Ahora murieron 1000y por suerte se cubrió.
¿Cómo fueron esos dos meses? ¿Te planteas cosas?
Yo no tenía demasiados preconceptos del lugar. Fui de casualidad porque en realidad iba a ira Somalía, estaba en Sudán. Pasé por Cisjordania, en el medio empezó todo esto y me metí en Gaza.Yo no tenía demasiadas ideas y me fui espantado, horrorizado de la política de Israel.
(*) Redactor de Perfil.com




