•Cena de Camaradera de las Fuerzas Armadas

Himno, brindis por la Patria, pavita, ensalada Waldorf y solomillo de cerdo

Los detalles de la reunión en el salón San Martín del Edificio Libertador.

24-08-2026 | 14:50

Los sones del Himno Nacional atronaban en el Salón San Martín interpretados por la Banda MilitarTambor de Tacuarí, donde civiles y militares momentos después se entregaba con énfasis al solomillode cerdo bien regado. Y cada uno de los presentes -comensales- entonó la canción patria conénfasis, de manera que no pudiesen ser captados por alguna traicionera cámara de televisión justoen el momento de tener la boca cerrada.

La ansiedad por cenar no se notaba tanto, aunque tal vez estuviese contenida, sin hacersevisible, y por eso el casi medio millar de comensales siguió con atención el discurso de laPresidenta, que fue emitido inmediatamente después del Himno.

Incluso había militares de algunas de las armas que tuvieron que esforzarse para no dar laespalda mientras hablaba la comandante de las Fuerzas Armadas. Así fue como se podía observar quela mesa principal era presidida por Cristina Fernánez, a la izquierda la ministra de Defensa, NildaGarré; del otro lado se hallaba el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general JorgeChevalier Allí revestían también el presidente provisional del Senado, José Pampuro; el jefe de laArmada, Jorge Godoy; los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; de Salud, Juan Manzur;de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; y los titulares de laFuerza Aérea, brigadier Normando Constantino; y del Ejército, Luis Pozzi.

Más allá, recortadas por las irritantes luces del salón San Martín del Edificio Libertadorrodeaban a las preparadas mesas otros funcionarios, miembros de las tres armas, militaresretirados, entre otros comensales. Distribuidos de a diez comensales en unas cuarentas mesas, cadauno de ellos ni bien terminó el brindis ofrecido por Cristina Fernández se esmeraron y mucho ensaborear la comida.

De entrada, pavita, jamón y ensalada waldorf para ir calmando la ansiedad, mientras esperaban elplato principal que consistía en solomillo de cerdo a la miel con chutny de manzana y papines conromero y tomillo, una conserva agridulce para acompañar carnes.
Fue degustado con ahínco a toda prueba el solomillo de cerdo, esa parte procedente de laparte lumbar y ubicada entre las costillas inferiores y la columna vertebral.

Rápidamente, en forma horizontal y al margen de jerarquías militares y políticas, luego llegó elmomento de saborear los postres.
Civiles y militares se entregaron a la marquise de chocolate con crema inglesa y, como nopodía ser de otra manera, todo ello acompañado por vinos tintos y champagne, aunque es justoreconocer que también había quienes preferían el agua o las gaseosas. El Bicentenario de laRevolución de Mayo y la celebración del Día de la Independencia lo valían.

Fuente: DYN

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