•Otro voto "no positivo"

Hubo empate en el Senado y Cobos aprobó el 82% móvil a jubilados

El tablero no funcionó y obligó a votación nominal, que terminó igualada en 35 votos. Y el Vice inclinó la balanza hacia la postura opositora. Cristina prometió el veto.

24-08-2026 | 18:31

El Senado aprobó esta noche el 82 por ciento móvil para las jubilaciones mínimas, poniendo aloficialismo en el complejo trance de pagar el costo político del veto de la presidenta CristinaFernández, o enfrentar una erogación que calificó durante el debate como "impagable".

La votación se realizó en nervioso cruce de acusaciones y terminó igualada en 35, poniendo nuevamente (como en la noche de la resolución 125) al vicepresidente Julio Cobosen la obligación de desempatar. Y tal como ya había anticipado en los medios, Cobos votó afavor del 82%, lo que le valdrá seguramente en las próximas horas una nueva andanada de críticas yacusaciones desde el Gobierno.

Para agregar tensión a la escena, el tablero de computos se descompuso a la hora de votar, porlo que el secretario parlamentario debió apelar al conteo nominal, preguntando a cada senador elsentido de su voto. Cobos pidió "dos minutos" para fundamentar su posición, y explicó que ya haynumerosos sectores que cobran el 82% y que el nuevo proyecto representaba "una cuestión de estrictaigualdad social".

La extrema paridad se produjo durante una sesión que demandó 10 horas y la participación decuarenta oradores, y sólo registró la ausencia de Carlos Menen y del radical de Catamarca OscarCastillo. Votaron a favor del texto remitido por la cámara de Diputados, 15 legisladores de la UCR,7 del peronismo disidente, uno del Frente para la Victoria (Marcelo Guinle, de Chubut) y 12 deotros bloques, mientras se exprearon en contra 29 oficialistas, 1 del peronismo federal y cinco deotras bancadas.

El empate sucedió mientras el vicepresidente anticipaba que había problemas con el tableroelectrónico del control de votos, por lo que debió realizarse una votación nominal, de manera quelos 70 legisladores presentes anunciaron su sufragio de viva voz y bajo la mirada de todos.

Los legisladores evitaron una segunda ronda de sufragios, como expresaba el reglamento para loscasos de empate, por lo que cedieron la palabra a Cobos, quein dijo que como había ya anticipado alos medios, daba su adhesión al texto llegado desde la cámara baja.

En su discurso final, el presidente de bloque de senadores oficialistas Miguel Angel Pichettohabía pedido "responsabilidad" a Cobos, casi con el mismo dramatismo de aquella madrugada del17 de julio de 2008. "El vicepresidente tiene que estar al lado del Presidente, porque ha sidoelegido en la misma fórmula. Vale la pena recordarlo esta noche porque puede volver a repetirse elmismo escenario que la (resolución) 125", le dijo Pichetto a Cobos.

La sesión se inició a las 14 con la sorpresiva aparición de legisladores kirchneristas queocuparon las bancas, cuando sólo 23 opositores estaban en sus escaños. Con anterioridad, una de lasmáximas autoridades de la bancada había definido la estrategia de esperar que la oposiciónconformara el quórum y después llegar al recinto. Sin embargo, antes de que se cumpliera la mediahora de espera, el bloque oficial, que se encontraba reunido en el despacho del titular de labancada, Miguel Pichetto, bajó en conjunto y llevó el tablero electrónico de 23 a 56.

Las versiones sobre las razones de concurrir al recinto, antes que el arco anti-K llegara a lamayoría, fueron varias y contradictorias: unas apuntaban que el oficialismo confiaba en tenernúmero para rechazar el proyecto, otros dijeron que desde la Casa Rosada dijeron que fueran a darun debate fuerte y digno.

Algunas esperanzas de que panorama se aclarara con la participación de varios senadores que sehabían manifestados ambiguos, quedaron defraudadas. El oficialista misionero Luis Viana, quefiguraba en la lista de indefinido, dijo que no apoyaba la propuesta de Diputados, pero no dijo quéharía a la hora de votar. Finalmente lo hizo aliado con el Gobierno.

En las primeras cuatro horas de sesión expusieron una veintena de parlamentarios, de los cuales14 lo hicieron a favor de la aprobación y 6, en contra, aunque ese número no representaba ni lamitad de los inscriptos en la lista de oradores, que totalizaban 45, pero varios que no figurabanen la nómina tomaron la palabra y dejaron sus opiniones.

Los partidarios del proyecto insistieron en "la restitución de la justicia" que significaríareconocer el 82 por ciento a los jubilados que cobran los ingresos mínimos, un dato con el quecoincidieron los oficialistas, que sin embargo insistieron en los problemas fiscales querepresentaría para el Estado una decisión de este tipo.

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