Aclaración: A pedido del entrevistado, no se abrirán los comentarios en lasdos partes de la nota.
Ignacio Copani siempreescribió canciones teñidas de temas políticos de actualidad. Sacando "Lo atamos con alambre",durante la década del '90 incluyó a la hiperinflación, larecesión y varios personajes del menemismo en su repertorio. Sin embargo, esas letras hoy parecendiminutas si se las compara con sus últimos hits "Cacerola de teflón" y "Sr. Vicepresidente", dos éxitos quenacieron de la mano del conflicto con el campo, en tiemposdonde el Gobierno denunciaba que existía un "ánimo destituyente".
Fue precisamente ese sentimiento el que lo llevo a componer, casi de manera compulsiva, ambostemas. En una entrevista con Perfil.com, el artista cuenta cómo fue ese proceso y qué impacto tuvieron esas canciones ensu carrera. Además, habla del grupo Clarín, la oposición y de por qué sólo los artistas que apoyan al Gobierno sonestigmatizados.
-¿Cómo nació el tema "Cacerola de teflón"?
-Estaba observando la noche del cacerolazoy veía algún cartel que decía "Volvé Videla", unospersonajes que tengo muy asociados con lo antidemocrático y expresiones de mucho odio, y menació escribir esa canción que no intenta cuestionar que alguien se manifieste por lo que siente,pero hace un paralelo con las cosas que considero importantes de lo que nos ha pasado en nuestrahistoria, y no había visto una expresión como esa. Nunca vi un cacerolazopor los desaparecidos, por los "viejos chicos" de Malvinas, porsituaciones de nuestra degradación como sociedad hace unos años, cosas que describe la canción, queva diciendo 'no te oí en tal lugar, no te oí en tal situación', entonces ahí salió lacanción.
-¿Marcó un antes y un después en tu carrera?
-En mi manera de expresarme no, porque es la canción lógica que tenía quehacer. Si revisas mi repertorio, más allá de "lo atamos con alambre", hay toda una mirada sobrelas cosas de la realidad: está la hiperinflación, larecesión, los personajes del '90 y la corrupción. En lo que sí marcó un antes y un después, esque nunca, ni habiendo hecho canciones partidarias de muchas cosas, había recibido tanta respuesta de agresión. Asistí a una crítica con mucho odio eintolerancia, que pone en duda mi entereza y honestidad, como si una usina oscura kirchneristame dictara las letras y me pagara miles de pesos.
-¿Fue víctima de agresiones o amenazas?
-Agresión física no. Solamente algunos escraches que querían impedir que actuara en algún lugar, pero siempre pudeactuar. A ese tipo de apriete, les salió el tiro por la culata, porque terminó difundiéndosemás el evento y yendo mucha más gente, incluso a apoyarlo.Puede haber algunas cosas, de pérdida de laburo, por asociartecon que estás en contra del campo. Pero la canción no hacía ningún juicio de valor sobre elconflicto del campo, hacía foco en lo que fue ese cacerolazo.La canción se llama "Cacerola de teflón", no "Arado debronce".
Fanáticode River (en su oficinade su casa de Caballito los escudos rojos y blancos se mezclan con pañuelos de las madres, símbolosperonistas, y discos de oro y platino), Copani apela alfútbol para describir la irracionalidad de la crítica que debió enfrentar. "Nunca tuve problemascon los boquenses por haber hecho la marcha de River, salvo algunabroma, algún saludo tipo 'que haces gallina amarga', pero no me decían '¿cuanta guita te dieronpara hacer esto?'. Eso es lo que siempre me dolió, sobre todo porque soy muy pudoroso con eso",reflexiona.
"Yo no tengo una presencia especial en los medios de la televisión y la radio, ni en en losperiódicos que podrían estar en sintonía con el andar y las ideas del Gobierno. No soy un tipopresente ni en las radios ni en los programas que tienen ese color. Así que desde ese lugar es incomprobable que puedan afirmar esas cosas que tanto inquietan. No estánmis facturas dando vuelta por Internet, mostrando cifras millonarias de mis actuaciones", respondea los que lo denominan, en tono despectivo, "artista popular K", aunque aclara que para él siempre es un honor que algún enteoficial lo convoque para cantar.
Defraudado por Cobos. El último hit de Copani es "Sr. Vicepresidente", una baladaque tiene a Julio Cobos como protagonista, es una rareza. Fue su corte con mayor difusión en elúltimo año, a pesar de que no figura en ninguno de sus discos. "Es otro de mis hits de Internet", bromea."No está en ningún disco, pero tiene varios videos caseros quehizo la gente", relata. El tema "expresa lo defraudado que me sentí yo con la actitud de Cobos yeso que la hice apenas fue el voto no positivo, ahora haría una canción más dura todavía".
"Si la posición de Cobos hubiera estado enmarcada en esa diferencia, en ese momento, unopodría decir 'bueno, la verdad que expresó su idea, entendió que esa posición descomprimía un granconflicto'. Pero después siguió honrando el cargo en que lo puso una concertación'". "La canción enmi sigue teniendo vigencia, en que no lo puedo tutear, en que es un hombre que no es de miconfianza, que jamas lo aceptaría, a mi me gusta jugar de arquero, jamás lo aceptaría de arquerosuplente a Cobos y tampoco lo pondría de copiloto deaviones", agrega.
Copani admite quenunca nadie del cobismo le dijo nada sobre el tema, y que algunos "amigos que son funcionarios" lofelicitaron por la composición. Él considera que el tema sigue más vigente que nunca y no seimagina al vicepresidente "con calma y analizando su actividad". "No me arrepiento de nada de esacanción. Se lo podría decir en la cara, que me defraudó, que yo lo voté, voté un binomio que el díaa día deshonra", afirma.
-¿La renuncia hubiera sigo el camino más lógico?
-El camino más lógico hubiera sido cumplir con lo que decía antes de las elecciones. Queestábamos ante una estadista como Cristina, que él se iba a ocupar de acompañarla en toda sucapacidad y esfuerzo. Eso es lo que tendría que haber hecho. Cuando decide no seguirla, lo máslógico y lo más sano, incluso para sus seguidores, sería haber dado un paso al costado y construirdesde otro lugar, al menos, no cobrando el sueldo de una función que no lleva a cabo plenamente.
-¿Cree que Clarín es parte de la oposición?
-Clarín es un grupo de poder, yo creo que le dicta a la oposición blanda qué decir.
-¿Pensó en escribirle un tema?
-No, digamos que tenemos un acuerdo: ellos no hablar de mi, ni yo de ellos (risas). No voy aponerlos en los pocos minutos que puede durar un tema.
-¿La oposición está atada con alambre?
-Podría ser (más risas). Pero el atar con alambre tiene dos costados. Uno noble, que es el hechode realizar un trabajo manual, muy simple, con los elementos al alcance de la mano; y otro, querefleja la precariedad. El atado con alambre tiene esas dos caras de la Argentina.
(*) de la redacción de Perfil.com







