Empujones, insultos e incidentes entre militantes oficialistas y del radicalismo enChaco. Ese es el escenario en el que actualmente se realiza la interpelación a la ministrade Salud provincial, Sandra Mendoza, en la Legislatura local, acerca de su accionar en torno a-como ella misma lo reconoció- es una "epidemia" de dengue, que ya cuenta miles deinfectados.
Los incidentes comenzaron en el recinto cuando arribaron militantes del PJ oficialista pararespaldar a Mendoza. Allí comenzaron los empujones con simpatizantes de la UCR, por lo que elvicepresidente primero de la Legislatura (Alianza), Hugo Maldonado, pidió el desalojo de los militantes de ambos bandos.
Todo ocurrió mientras la ministra de Salud finalmente reconocía que el dengue se convirtió en una epidemia en esa provincia,una de las más afectadas por la enfermedad, con 9.661 enfermos confirmados, y al menos unmuerto.
“Tuve la humildad de estar aquí con ustedes”, dijo Mendoza. Luego de unos crucesverbales entre oficialistas y opositores, pidió respeto a los legisladores y reconoció que eldengue en el chaco “se ha transformado en un epidemia”.
Tras la introducción de su exposición, que duro casi tres horas, se produjeron durasdiscusiones entre los diputados de los distintos
sectores. El legislador Hugo Maldonado pidió a la ministra que se circunscriba a los sietepuntos del cuestionario y, por su parte, los
diputados del bloque oficialista defendieron la exposición. Dirigentes de la oposición acusaron a la funcionaria de "divagar" y no responder las cuestiones clavereferentes al dengue.
Sandra Mendoza retomó su alocución diciendo que tuvo “la humildad de estar conustedes” y pidiendo “el respeto que se merece el equipo de Salud presente”.Sostuvo que se intervino “en forma precoz antes de que se inicie el riesgo en lapoblación” y aseguró que “se han publicado informaciones erróneas sin rigor científicopretendiendo aumentar la sensibilidad”.
La funcionaria reconoció por primera vez que el dengue “se ha transformado en unaepidemia en el Chaco” e indicó que la enfermedad “no tiene clase social, ni religión nipartido político”. Aunque luego se defendió: “Si el sistema de salud no hubieraestado preparado no hubiera soportado los embates que tuvimos con el broteepidemiológico”.
La interpelación -que ya lleva más de cuatro horas de desarrollo- había sido dispuesta díaspasados por unanimidad por los diputados, ya que hasta la propia bancada oficialista votó favorablemente.
se desplegaron varias pancartas