Cuando Jorge Sobisch estaba rodeado de máquinas, con sus manosllenas de tinta, y frente a una máquina de linotipo, su mente estaba enotra parte: quería trascender los límites de la imprenta en la que trabajaba como técnico gráficopara volcar toda sus energías a su verdadera pasión: la política.
Nacido el 16 de enero de 1943 en la Ciudad Autónomas de Buenos Aires, adonde su mamá BlancaNieves Velázquez había llegado para dara luz por pedido de su marido, Juan Carlos Sobisch, militar de profesión. Después del secundario,comenzó a trabajar como técnico gráfico en la imprenta de una familia amiga en Trelew, antes derecalar en la pequeña localidad de Colonia Sarmiento, Chubut,donde hizo el servicio militar.
En 1971 dos hitos cambian su vida para siempre y encauzan su carrera política de maneradefinitiva. El primero: es electo a los 28 años como presidente del Club Deportivo Independiente deNeuquén (que hoydirige uno de sus hijos), lo que le otorgó mayor reconocimiento público. El otro: se casa con Liliana Planes,fallecida hoy en un confuso episodio, que era una señorita de alta sociedad e hija de uno de lospioneros de Neuquén.
El Sobisch político. Su gran saltó a la política seproduce en 1983 cuando de la mano del Movimiento Popular Neuquino (un partido regional fundadoen 1960 por peronistas proscriptos, entre ellos Sobich padre), con el cual gana ese año laintendencia de Neuquén Capital yluego, en 1991, la gobernación. Luego en 1999 vuelve a conquistar la gobernación y en 2003 eshabilitado para una reelección en el cargo, que logra retener.
Autodefinido como unpolítico de derecha, es el primero en lanzarse como candidato en 2007, con durísimas críticas al entoncespresidente Néstor Kirchner, al que acusaba de "chupamedias" de Menem. Su estrategia fuealiarse con otros referentes de su mismo espacio ideológico, como fueron Mauricio Macri y Juan Carlos Blumberg, quien saltó a la política bajo el reclamo de"mano dura" tras el asesinato de su hijo, Axel.
Su candidatura presidencial (y política) tuvo un antes y un después del asesinato del docenteneuquino Carlos Fuentealba, fusiladoel 5 de abril de 2007 por la policía cuando intentaba desalojar un corte de ruta de los maestros enreclamo de mejoras salariales. Señalado como el responsable político de la muerte, Sobisch dijo un mes después del trágico episodio: "Llevaré a Fuentealba el resto demi vida”. Su esposa, quien hoy se quito la vida sumida en un profundo cuadro depresivo,fue la única que lo vio llorar por el crimen del docente.
En un intento desesperado por trepar en las encuestas, sumó como candidato a vicepresidenteal escrito Jorge Asís, pero ni hubo caso: apenas sacó un 1,56%, ocupando el sexto lugar en laselecciones que consagraron a Cristina Fernández de Kirchner como Presidenta.
Volver. A dos años de aquella derrota y a pesar de que muchos pueden considerarlo un cadáverpolítico, Sobisch sueña con volver a gobernar la provincia en2011.
De la mano FUNDEPA, (Fundación para el Desarrollo Patagónico y Argentino) y ante una eventualalianza del gobernador con Néstor Kirchner, oferta que el propio Sapagadmitió, hace campaña y recorre la provincia con un lema polémico: "Decile no a loscortes de ruta".








