De a poco, y tímidamente aún, la esposa de Mauricio Macri, Juliana Awada, comenzó a tomarse seriamente el rol de primera dama porteña.
Es que, desde hace algunos meses, empezó a empaparse en determinados temas de gestión vinculados al área social, en especial todo lo relacionado con la niñez.
Si bien hasta ahora sólo se mostró acompañando a Macri, el martes pasado dio su primer paso sola: sin el jefe de Gobierno, participó de una actividad de Mujeres PRO por el Día del Niño, en la que repartieron juguetes para más de 150 chicos en la Asociación en Defensa del Infante Neurológico.







