Un relato casi anecdótico de la vida de los periodistas bien sirve para ilustrar el momento deconfusión que vive el oficialismo en relación al rol de la prensa, en una semana donde casi loúnico que le salió bien al Gobierno fue la operación a la que fue sometido Néstor Kirchner, por supersonalidad una verdadera fábrica de estrés.
Vale referir primero que una cronista y un fotógrafo de la Agencia DyN perdieron el ómnibus quelos iba a llevar a San Nicolás, el jueves por la tarde y que lograron conseguir por las suyas unpasaje para otro posterior que los iba a dejar no en la ciudad, sino en un parador de la Ruta 9 yallí se fueron. En ese lugar, tomaron un transfer algo desvencijado y llegaron al Hotel Colonial unpoco más tarde de lo previsto, pero seguros de poder cumplir con su misión de transmitir de modofidedigno lo que iba a ocurrir con la llegada de Julio Cobos al encuentro radical nicoleño. Nadaexcepcional para la tarea periodística, salvo la decisión de estar dónde la noticia lo requiere.Entonces, el reportero gráfico disparó su cámara y mostró al vicepresidente de la Nación con lacúpula de la UCR, tal como hicieron los demás colegas que asistían al momento de la reconciliaciónpública del titular del Senado con sus correligionarios, fotos que fueron transmitidas a lasredacciones con urgencia, por lo avanzado de la hora. El diario "La Nación" eligió la que considerócomo la mejor de todas las imágenes recibidas y con ella ilustró su tapa del viernes, bien arriba ya tres columnas.
Sin embargo, y seguramente sin desconocer todo el armado profesional que hace el periodismo parareflejar los hechos del modo más certero, el titular del bloque kirchnerista del Senado, MiguelÁngel Pichetto se permitió decir que las autoridades del radicalismo alientan a Cobos a votarcontra el Gobierno, en actitud "de desestabilización explícita" y que esto "está tolerado yconsentido con fotos (sic) también por algunos grandes medios", que se ocupan además de abonar "ladistorsión del análisis político".
Los palos para Cobos y para la prensa se desparramaron ese día con lenguaje casi calcado desdelas gargantas de varios voceros oficiales, entre ellos el Jefe de Gabinete, quien usó, al igual quePichetto, el término "cuasi golpismo". Más allá de que, al ser tan igual la letra que les pasandesde Olivos, se exponen como simples repetidores de libretos, lo del senador fue lamentable desdela concepción autoritaria de pretender que los medios reproduzcan únicamente lo que al Gobierno leinteresa que se diga, pero también desde su poder de observación. La foto publicada en tapa, quetanto le disgustó, era de la agencia oficial de noticias.
Si de fotografías y de conveniencias políticas se trata, una imagen exclusiva de la Agencia DyNdio la vuelta al mundo en la semana y apareció en todas las primeras planas de los diarios de laArgentina.Fue tomada cuando el ex presidente Kirchner salió del sanatorio, después de la operaciónque se le hizo el domingo anterior para desobstruir su arteria carótida derecha. La cicatriz quedóa la vista y no hubo kirchnerista que desaprobara su exposición, sobre todo después de la zozobraque pasaron los ultras durante las primeras horas de la descompostura del ex presidente.
Fue tal el miedo y la sensación de desamparo que transmitió por entonces la tropa K, con susteléfonos prolijamente apagados, que así la herida expuesta se convirtió en un símbolo crudo delretorno del Jefe. Para la concepción oficial de comunicación regimentada, ésa sí que era una imagenpara mostrar. Sin embargo, Kirchner no la pasó bien en su postoperatorio, lleno de disgustos y deproblemas por resolver. El propio Pichetto lo vivió en carne propia, cuando desde Olivos se lereclamó acción, ante la imposibilidad de generar los 37 votos que se necesitan en el Senado paraaprobar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del Fondo del Bicentenario (FOBI), la obsesión conque lo taladra el matrimonio, sabedor de que en Diputados será imposible lograrlo. Con que una solade las Cámaras apruebe el texto del DNU, éste se convertirá en Ley.
Igualmente, aún falta que se defina la senadora del partido liberal correntino, Josefina Meabede Mathó lo que igualaría la compulsa en 36. De allí, los terribles palazos que le cayeron a Cobosquien, según el jefe de la bancada del FPV, conduce la Cámara de Senadores "en representación delEjecutivo y lógicamente el desempate lo tiene que hacer a favor del Poder al que pertenece".
Las cosas serían diferentes si se arma un proyecto que circule por las comisiones y luego por elrecinto de ambos cuerpos legislativos. Los radicales ya han dicho que si se trata de una garantíaellos están dispuestos a conversar. Pero si esto sucede, más allá del retroceso objetivo de laPresidenta, es más que probable que haya que hacer concesiones mayúsculas a los gobernadores,quienes quieren fondos contantes y sonantes y piden una suerte de coparticipación de los recursospara salir del brete fiscal. Por algo, se dice a modo de marketing del apoyo que suscita el FOBI,que 21 de los 24 mandatarios provinciales están de acuerdo con el uso de las reservas, aunque seomite blanquear que ello implicaría un pavoroso problema de monetización y de gasto creciente einflacionario.
Desde su concepción económica de amante del consumo interno y política de tener a la gente conplata en el bolsillo, la propia Presidenta buscó defenestrar a la academia, que piensamayoritariamente que la oferta monetaria excesiva genera inflación. "Que no nos vengan desde ningúnrincón monetarista a decirnos que el problema es la expansión monetaria", bramó Cristina en undiscurso, al tiempo que en otro defendió las "medidas promocionales fiscales (que la Argentina) hadado a sus empresarios y comerciantes, para poder mantener el nivel de actividad".
En este aspecto, mucho se confía en la tarea que puede desarrollar Mercedes Marcó del Pontodesde el Banco Central. La nueva titular se reunió con las cámaras bancarias y les pidió que lepresten a la producción a tasas razonables y no se inmutó cuando le dijeron que hay oferta, peroque la gente no se anima. La funcionaria dijo que hacen falta diseños crediticios de ciertacreatividad y puso como ejemplo al Banco de la Nación, para que la gente se anime al largo plazo,aunque algunos banqueros se preguntaron quién cubrirá el descalce entre los plazos de los depósitosy los créditos.
El empujón que se busca dar tiene que ver con el activismo que defendió la Presidenta ya que,pese al voluntarismo de pedirle a las empresas mayor oferta de bienes y servicios ("que esasmedidas del Estado sean respondidas desde el sector privado con la capacidad de inversión para queoferta y demanda se balanceen y no provoquen tensiones", dijo) sin que se generen condiciones deseguridad jurídica que justifiquen esa inversión, tal el estilo que el presidente electo JoséMujica plantea para el Uruguay, el modelo sigue sumando pisos inflacionarios, empujado desde haceun par de meses por un notorio cambio de expectativas.
Para colmo de males, cada vez que el INDEC da a conocer un Índice de Precios, la poblaciónse siente algo más agredida, ya que no entiende, por ejemplo, como si la carne ha subido a valoresdescomunales en el mostrador, aún en los cortes populares, el promedio de febrero supone unincremento de apenas 4,7% de un alimento de primera necesidad que, además, está siendo sometido altironeo de las internas del poder.
Hasta el jueves, los precios en Liniers estaban bajo la suela de Guillermo Moreno, lo quepermitía arrancar de un precio artificial para medir el resto de la cadena, pero el viernes hubouna especie de sinceramiento de mercado entre la oferta y la demanda que habrá que ver si conduce avalores más realistas, sobre todo si se confirman los trascendidos sobre un "no" al cierre de lasexportaciones. Dicen las malas lenguas que este cambio en materia cárnica, que hizo recordar a lostiempos de Felisa Miceli cuando se prohibieron los embarques y ganó Moreno, podría estarrelacionado con la necesidad de darle al campo cierta tranquilidad para que liquide sin problemasla cosecha de soja y darle así algún aire al Fisco.
La ex ministra también resultó durante la semana otra piedra en el zapato de Néstor Kirchner, yaque salió a decir que "está claro que desde el ministerio de Economía, el Banco Central y laPresidencia se maneja información privilegiada, que no debe usarse para cuestiones personales delos funcionarios", en relación a la compra de 2 millones de dólares que hizo el ex presidente. Obien porque siente que le soltaron la mano, cosa que no ocurrió con otros ex funcionarios que sepasean por los Tribunales, o quizás porque está siguiendo el plan D'Elía para reclamar apoyosoficiales, en este caso para las Madres, lo cierto es que la andanada de Miceli conmovió el viernesa Olivos.
Pero el caso de Luis D'Elía superó todos los diques y ha sido de una gravedad extrema, sobretodo por el modo tan explícito en que ha mostrado cómo el poder político es permeable a laextorsión, bajo la forma de mensajes radiales que no le deben haber caído nada bien a Kirchner.Habló primero del "abuelo usurero" del ex presidente y luego amenazó con "sacar 70, 80 mil tipos ala calle" para pedir participación en los planes sociales. "El que avisa no traiciona", rematóantes de arreglar su vuelta al redil con la mismísima Alicia Kirchner.
Otro grano para el diputado, seguramente fue la reaparición del "toco y me voy" de CarlosReutemann, de quien se sabe que ya se ha autoexcluido de ser nuevamente senador o gobernador deSanta Fe. Como le queda una sola opción, la gran sospecha es que será finalmente candidato apresidente, por lo que escuchar de su boca que todos los argentinos estarán "contentos" si cuandolos Kirchner se vayan en 2011 "no se han afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo" fue muy duropara el kirchnerismo. Tanto que los lenguaraces del oficialismo salieron en cola a defenestrar alsantafesino, quien volvió a llamarse a silencio, aunque la duda que ha sembrado el senador yapermite avizorar una serie de alineamientos en los partidos y bloques mayoritarios para 2011.
Por un lado podrían estar el kirchnerismo y sus aliados de izquierda, con Kirchner a la cabeza,ya se verá si con el sello del PJ o del FPV. Por otro, aparece Julio Cobos como eventual candidatode la UCR, aunque esa candidatura deberá dirimirse dentro del Acuerdo Cívico y Social, consocialistas y el ARI y falta saber si Elisa Carrió decide seguir dentro o cortarse sola. Y entercer término, estaría el hoy peronismo disidente, con Reutemann como precandidato, Francisco deNarváez en Buenos Aires y eventualmente, si no va con la centro-derecha, Mauricio Macri. Esta eshoy una virtual grilla de largada para los tres grandes bloques, aunque es seguro que muchocolesterol habrá de acumularse todavía en las arterias de todos los candidatos.
(*) Agencia DYN




