El clima de inseguridad se instaló hasta en el interior de la residencia presidencial de Olivos,donde irónicamente hoy, en medio del anuncio de un plan nacional para combatir el delito,"desapareció" el teléfono celular de una periodista.
El hecho ocurrió cuando se producía el anuncio e incluso había un debate sobre la "sensaciónde inseguridad" en el que el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, llegó al punto de entrometersecon la fuente laboral de un periodista del diario "La Nación" que escribió un artículo que lemolestó.
Mientras se desarrollaba una rueda de prensa en la quinta de los primeros mandatarios, a unaperiodista de un canal televisivo le "desapareció" misteriosamente el celular personal, a pesar dela fuerte vigilancia que posee la residencia de Olivos.
De todas maneras, si se confirma que fue un robo, no sería la primera vez que ocurre unepisodio de estas características en una de las sedes más importantes del poder.
De hecho, en 2007 fueron robados dos relojes de oro que pertenecieron a los ex presidentesNicolás Avellaneda y Agustín P. Justo y una lapicera de oro del también ex presidente Roberto Ortizque estaban depositados en el Museo Histórico de la Casa Rosada.
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