En política, el poder de un funcionario es directamente proporcional a su capacidad de llamar laatención de la opinión pública. No alcanza sólo con llegar, lo importante es encontrar la fórmulapara mantenerse. Alberto y Aníbal Fernández, el ex y actual jefe de Gabinete de los Kirchner, losaben mejor que nadie. Amigos en un comienzo y enemigos declarados en la actualidad, desde laasunción de Néstor Kirchner ambos han peleado una batalla en Google, el sitio a través del cual lamayoría de los argentinos canaliza sus deseos de búsqueda en la web.
Esa pelea digital tiene hoy un ganador indiscutido: el verborrágico Aníbal, quien vapulea aAlberto, en su versión "post-kirchnerista". Así se desprende de las estadísticasque registran el interés de búsqueda en Google, desde enero de 2004 hasta enero de 2010, enArgentina. La estadística no es menor, ya que el nivel de penetración del buscador en el paísalcanza el 89%. En otras palabras, nueve de cada diez internautas utilizan la herramienta parabuscar información online.
Cabeza a cabeza. A pesar de su alta exposición durante el gobierno de Néstor Kirchner yde ser el vocero por excelencia del proyecto K, Alberto Fernández nunca pudo despegarse de Aníbalen Google. Sólo durante los primeros meses de 2004 monopolizó el interes en la web. En ese lapso,el entonces ministro del Interior pasó casi desapercibido.
Con altibajos, ambos funcionarios nunca se sacaron grandes diferencias en registro degeneral de búsquedas de los motores de Google. Como en una carrera de caballos, avanzaron cabeza acabeza durante la primera presidencia de los Kirchner y así continuaron tras la asunción deCristina, en la que Aníbal F. dejó Interior para convertirse en ministro de Justicia, mientrasAlberto F. siguió en su rol de máximo operador político del Gobierno.
Muerto Fernández, viva Fernández. Casualmente, el único momento en el que Alberto logródespegarse de Aníbal, concentrando la atención de todos los internautas, fue el día en que renunció a su cargo, tras el votono positivo de Julio Cobos a las retenciones agrícolas. Según registran los motores de búsqueda delGoogle, ese 23 de julio de 2008, el nombre del político duplicó en búsquedas al otro Fernández. No obstante, su momento de mayor exposición e interes marcó, asimismo, su ocaso.
Después de su salida del gobierno, Alberto Fernández perdió interés en Google y Aníbal seconsolidó como término de búsqueda, a medida que engrosaba su lista de frases polémicas, bautizadas como "Anibaladas". Sólo enfebrero de 2009, durante un breve lapso en el que coqueteo con un posible regreso al kirchnerismo,Alberto pudo empatar con Aníbal. Luego, las estadísticas muestran que el actual jefe de Gabineteaplasta al ex y su popularidad en la web no para de crecer.
(*) de la redacción de Perfil.com






