La primavera kirchnerista

Perfil.com estuvo en el corazón del acto de la juventud kirchnerista. Bandas de cumbia, cantitos setentistas y remeras de Cristina. Galería de imágenes.

24-08-2026 | 17:24

Cualquier desprevenido que haya pasado por las inmediaciones de Corrientes y Alem, sede del LunaPark, y haya visto los micros estacionados en el Correo Central, los vendedores ambulantes desanguches y choripanes, los bombos y las banderas, podría haber pensado que se trataba de uno delos tantos actos del justicialismo de los últimos siete años.

Pero si se miraba un poco más de cerca, se distinguía que entre las banderas dominaban lasde La Cámpora y la Juventud Peronista. Que los choripanes compartían lugar con los puestos deventas de remeras con leyendas kirchneristas. Y que los miles de manifestantes eran en su mayoríajóvenes que asistían a escuchar a Cristina y "apoyar el proyecto nacional y popular". Todo esto a sólo 72 horas de la angioplastía que salvó la vida de Néstor Kirchner y evitó dejar huérfano el liderazgo de dicho proyecto.

Las calles aledañas al Luna Park estaban colmadas. Sobre la avenida Corrientes se erigía unescenario donde tocó una banda que la locutora oficial llamó "Proyecto K", y que incursionaba en el novedoso género de la cumbia oficialista. Más tarde apareció Cristian Aldana, lider del grupo de rockalternativo El Otro Yo, quien impulsa una nueva "ley de la música" y un canal musical públicocuando se implemente la Televisión Digital Terrestre. Frente al escenario, se blandían tantobanderas de las agrupaciones políticas como carteles contra la oposición y Clarín.

Si afuera las calles estaban colmadas, adentro del estadio no cabía ni un alfiler. Lasmismas banderas y bombos que afuera, sumados a las casi 10.000 personas que se agolpaban en lastribunas. Los cánticos eran tan variados como las agrupaciones presentes: desde la marcha peronistahasta un insólito "¡Montoneros, carajo!" pasando por el clásico "el que no salta es militar". Elcalor y la falta de ventilación de un estadio cerrado tornaban el aire irrespirable. Cartelesluminosos sugerían "prohibido fumar" y "cuide sus pertenencias", pero ninguno de los dos consejosse cumplía.

El acto comenzó con un video muy bien logrado en apoyo al kirchnerismo, con imágenes dearchivo (del 20 de diciembre de 2001, por ejemplo) e hipotéticas imágenes de una argentinafuturista y poskirchnerista, que destacaban las medidas del gobierno. Las imágenes de todos losopositores eran abucheadas cada vez que aparecían en pantalla.

El locutor oficialista saludó a "todos los compañeros presentes", en particular a los artistas K (Florencia Peña,Esther Goris, Andrea del Boca) y recordó que estábamos "en el Luna Park de los artistas populares,donde se conocieron Evita y Perón". Cuando finalmente anunció a "los compañeros Néstor y CristinaKirchner", la ovación retumbó en todo el estadio, y sólo se acalló para cantar el himnonacional, interpretado por Lito Vitale.

Tras los discursos de los dirigentes Juan Cabandié (de la JP, tibiamente aplaudido) y Andrés "Cuervo" Larroque (LaCámpora), finalmente fue turno de Cristina, recibida otra vez con una ovación cerrada. Elcontrapunto entre la presidenta y el público fue inédito: después de aplaudirla, los presentes legritaban "aguante" o "¡Cristina te quiero!". "Yo también los quiero, no saben cuánto", contestaba lamandataria.

En la mesa junto al resto de los dirigentes, Néstor Kirchner permaneció sentado y acompañóel discurso.A pesar de su reciente operación, parecía estar de buen ánimo, aunque algo cansado. Contra lasespeculaciones y el reclamo de los presentes, no habló después de su esposa, y el fin de laspalabras de Cristina fue el final del acto.

Reconfortados por la buena salud de su líder, envalentonados por la asistenciamultitudinaria, de buen humor por el buen clima, los manifestantes kirchneristas cantaban mientrasse desconcentraban por las calles del bajo. Si los 49 días de la presidencia de Héctor José Cámporaen 1973 fueron conocidos como "la primavera camporista", las casi cuatro horas que pasaron en elLuna Park sin duda se les antojará como una "primavera kirchnerista".

(*) De la redacción de Perfil.com

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