El CEO de YPF, Miguel Galuccio, no pudo renunciar esta semana. Sin embargo, comenzó a perder ejecutivos de su lado.
El miércoles por la tarde, renunció Teodoro Marcó, un ejecutivo y abogado de su confianza que se desempeñaba como director de Empresas Participadas. Bajo su responsabilidad estába el manejo de Profértil (líder en fertilizantes), Mega (separación y fraccionamiento gas y otros componentes), YPF Servicios Petroleros, YPF Internacional y AESA.
Marcó había sido despedido por Roberto Baratta –cuando era director por el Estado– pero Galuccio lo repuso en su cargo. Baratta lo había ‘renunciado’ porque creía que el abogado era afín al grupo Petersen.








