Política

La sobreoferta baja el precio

El panorama que las legislativas del año pasado le dejaron a la oposición en el Parlamento. ¿Apareció una nueva alternativa?

13-10-2026 | 15:50

Cuando se escatimó la lectura nacional del resultado del 28J, comenzaronlos errores polítcos opositores que los llevaron a esta situación de debilidad creciente y,contrario sensu, fortalecimiento relativo del oficialismo.

Haber desconocido que en la peor elección de su ciclo el oficialismo retenía un 35% de los votos,cuando el sistema electoral argentino requiere apenas 40% ( 38% sin ausentes, nulos e impugnados enel cálculo) para acceder a disputar con chances la primera vuelta electoral, fue un enorme errorconceptual y político inducido por la disputa mediática contra el gobierno.

De esta circunstancia derivaron las insólitas actitudes de sobreoferta de gestión cuasiejecutiva de la oposición parlamentaria, que, más allá de la incapacidad inocultable de alguno desus miembros , estructuralmente terminaron diseñando el escenario de actual defraudación que existeen la ciudadanía que oposita al gobierno y que comienza a pensar ¿qué tipo de alternativa realmente existente apareció tras el 28J?

La desilución que sobrevino a la sobreoferta del 28J y que el debate Boudou-Morales de ayer enel Congreso reforzó como nunca antes, fue muy bien explicitada por el politólogo JulioBurdman. En lo escencial, decía: a principios de 2010, vimos a una oposición que, más allá de susrazones, quiso modificar la política fiscal del gobierno kirchnerista y cambiar a la Presidente delBanco Central.

Probablemente como consecuencia de su fragmentación y falta de coordinación, está saltando albarro antes de tiempo. Está, ante los ojos de la población, asumiendo responsabilidades -y culpaspotenciales- sin estar aun en condiciones de lograr resultados, ni de presentar metasgubernamentales. Es el peor de los mundos.

En mi opinión, la tarea de poner límites al Ejecutivo es fundamental para la oposiciónparlamentaria, pero sus aspiraciones deben ser más modestas. Lo retórico y lo simbólico aquí sonmás importantes que lo fáctico, porque Argentina no es un país parlamentarista. Si los opositoresse entusiasman más de la cuenta con el nuevo poder que les brinda su mayoría artificial, se exponena la erosión prematura de su capital político.

(*) Director de Consultora Equis. Especial para Perfil.com

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