Aníbal Ibarra saluda, sonríe para las fotos y se sienta. Le suena el celular y atiende. "Ycuánto nos da a nosotros? 17,2%... bien. ¿Y a Prat Gay? ¿13,6%? Mirá vos...". Según él, hablacon un asesor que le informa los resultados de una encuesta de la Universidad AbiertaInteramericana (UAI).
Ante la escena, los periodistas se miran incrédulos: le encuesta de la que habla Ibarra arrojaun resultado extraño que indica que el "affaire" Telenoche -donde se lo ve festejado y aplaudidopor "espontáneos" que en realidad resultaron ser militantes- no sólo no lo afectó, sino que aumentósu popularidad. Ibarra corta el llamado.
Noticias: Ibarra, ¿cómo explica lo que sucedió en Telenoche?
Aníbal Ibarra: Miren... Simpatizantes nuestros que trabajan en Villa Urquizaquiza desde hace años fueron a ver la nota que me hacían. Algunos, por su cuenta, decidieronsaludarme. Un rato antes, había estado en una reunión con ocho personas en el barrio por una feriaque había sido clausurada, y algunos de ellos habían estado ahí.
Noticias: ¿Los militantes sabían que usted iba a participar del programa?
Ibarra: Sí, sabían. Difundimos mi agenda en la web y en una cadena de e-mails.Asumo que debería haberle avisado a la producción que eran militantes.






