Una vieja creencia afirma que una fotografía roba el alma de quien es inmortalizado. No sólo inmortaliza unmomento, sino que también marca al ser humano. La política no es ajena a esta afirmación y entiempos en donde la imagen prima en la opinión pública, una foto dice mucho.
Desde 2003 hasta la fecha, varias fotografías han hecho trastabillar al Gobierno, no sólo porquehan sido usadas en causas judiciales contra funcionarios y afines al kirchnerismo, sinotambién porque han desbaratado discursos como el que vinculaba a la muerte de Mariano Ferreyraal ex presidente Eduardo Duhalde. En otrostérminos, muestran un costado que permite un análisis distinto de la realidad.
Desde Sergio “Tuta” Muhamad a las piñas en el hospital Francés, pasando porel gesto de guillotina del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, al entonces ministro de Economía, Martín Lousteau en un palco de la Rosada, hasta llegar al abrazo del ahora titularde Hacienda, Amado Boudou, con el barra de Defensa y Justicia implicado en el crimen deFerreyra, son varias las postales que tocaron fibras sensibles del oficialismo.
Vea la galería de imágenes que sacudieron la estantería K.




