La jura de los diputados tuvo condimentos de todo tipo y hasta su inicio estuvo en duda cuandoel oficialismo se negó a bajar al recinto porque no lograba imponer su posición sobre laconformación de las autoridades de la cámara
Esto provocó una situación curiosa pero políticamente impactante: fue la primera vez, durante laera kirchnerista, que la oposición lograba quórum sin la presencia del oficialismo. No es un datomenor en seis años de hegemonía K.
Como las negociaciones estaban empantanadas se vio salir del recinto al titular de la CGT HugoMoyano acompañado por el diputado y secretario general de los empleados judiciales, Julio Piumato;y por el titular del sindicato de Taxistas, Omar Viviani. y a la mamá de Cristina Kirchner quesiguió todo desde uno de los palcos.
Y mientras Néstor Kirchner se reunía con Eduardo Fellner, (el virtual presidente de la cámara) yel jefe de la bancada del PJ, Agustín Rossi (quien discutió amargamente con Kirchner porque le tiróabajo el acuerdo que había logrado), en el recinto la oposición festejaba llegar al quórum ydesignaba a Pinky como presidenta provisional.
En ese momento a diputada Graciela Camaño izó la bandera argentina. Desde los palcos, el públicoagitaba: "¡Argentina! ¡Argentina!". Pinky, vestida para la ocasión (con una blusa negra conjabot blanco) utilizó sus dotes de locutora para decir: “Habiendo quórum queda abierta lasesión” y así se iniciaba una sesión insólita y curiosa.
Es que mientras Pinky hacía uso de la palabra hizo su entrada triunfal Néstor Kirchneracompañado por varios guardaespaldas como estrella del firmamento político para sentarse a laderecha de Agustín Rossi, en tanto la barra K instalada en las galerías coreaban la marchaperonista. La liturgia peronista en su máximo esplendor.
Al comenzar la jura de los diputados hubo contraste notables. Mientras Ricardo Alfonsín prestabael juramente de rigor, en el recinto tronaba el ochentoso cantito “Alfonsin....,Alfonsin”. Pero cuando le tocó el turno a Lilita Carrió la silbatina que partió de la barrakirchnerista fue estruendosa. Entre los diputados que juraron hay caso emblemáticos de la políticavaivén argentina. Como el caso de Felipe Solá quien en su anterior mantato pertenecía al bloquekirchnerista y ahora juró nuevamente como legislador pero por el peronismo opositor.
La que dio la nota destacada, como no podía ser de otra manera, fue la diputada Sandra Mendoza.La ex mujer del gobernador chaqueño Jorge Capitanich, juró por la memoria de los desaparecidos, por"nunca más el genocidio" y por el pueblo chaqueño. Por su parte, Carlos Kunkel posó su manoizquierda sobre la Constitución mientras con la derecha hacía la “V” de la victoria,símbolo que lo acompaña desde los años setenta. Hubo miembros del gabinete nacional que llegaronmuy tarde como los ministros Nilda Garré y Julio Alak en tanto que Carlos Zanini, secretario Legaly Técnico de la Presidencia, directamente prefirió retirarse y se fue hablando por teléfono muytranquilo por la avenida Rivadavia. La gran queja de la tarde fue la de los movileros de las radiosque tuvieron muchos problemas para acreditarse porque el responsable de la función era un militantey no un encargado de prensa. Sobre el final quedaron algunas frases que se pueden acuñar y sacarlasa relucir cuando algunos de estos protagonistas no cumplan con lo que dicen:
“Ustedes tienen que entender que los proyectos que voy a llevar adelante son los proyectosdel Ejecutivo Nacional". (Néstor Kirchner)
"Lo importante es que los partidos políticos estén junto a la gente (Margarita Stolbizer,diputada electa por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS)
“Este Congreso va a ser totalmente distinto” (Fernando “Pino” Solanas,iputado electo por Proyecto Sur).
“La Argentina necesita una oposición firme y tenemos una oportunidad enorme". (GabrielaMichetti, diputada electa por el PRO).
El rol de la centroizquierda es frenar a los sectores más conservadores que quieren volver aatrás" (Martín Sabatella, legislador electo por Nuevo Encuentro).
“Néstor Kirchner probablemente en 2011 sea nuevamente presidente de la mano de sectorestrabajadores y humildes”. (Luis D'elía, dirigente piquetero oficialista).




