Lo que para Hebe de Bonafini significó Sergio Schoklender, para Eugenio Raúl Zaffaroni podría significar Ricardo Montivero.
El supuesto desconocimiento por parte de la presidenta de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo de las trapisondas del apoderado que ella misma nombró, la llevó a tener que dar explicaciones y a recorrer los pasillos de los tribunales de Comodoro Py en medio de un escándalo, que es la misma persona con la que mantiene un trato diario, ya que comparten el mismo domicilio.
El ministro de la Corte Suprema dice que tampoco estaba al tanto de las actividades del hombre que le administra parte de su patrimonio





