Papá Heráclito enseñó que si no se avanza, se recula. En eso estamos. “Nos”mediante. Esto (no este país o nuestro país, sino Esto) declina por una porfiada adicción afactores de riesgo. Pasamos por tantos en los últimos años que tenemos un país inmuno deficientemodélico. O sea, tan boludamente receptivo, que los virus turistean aquí pues la pasan de fiestacorrida. Ni siquiera deben tomarse el trabajo de mutar: se presentan a las elecciones con la mismacara y se las toman por distintas. Tampoco de esconderse: la tele los muestra sin que nuestravisión los rechace.
Impecable ejemplo de Instrucción Cívica de cómo se dessuceden las cosas en el país de Esto, loprotagonizó esta Semana CFK: ”Nosotros sí damos los datos. Argentina es el país que da aconocer realmente todas las cifras”. Así lo enfatizó en acto probatorio de que este es elpaís “más distinto” del mundo. Y vaya si no: mientras en los 191 restantes celebran labotadura de un barco aquí lo hacemos al desbotarlo.
Esta semana la primera mandataria amadrinó la remoción de un buque hundido en el Riachuelo. Sinchampaña y con munición gruesa contra el pasado. "Desde la época de Mitre y de la fiebre amarillase venía hablando del saneamiento de la cuenca del Riachuelo y nunca se llevó adelante" (dijo) Ohasta este momento en que estoy yo aquí (quiso decir) Dado el carnaval cívico en el que estamos, nofue poca cosa.
El acto formó parte del “programa de saneamiento” del Riachuelo, operativo infinitoque ha ido proponiéndose a lo largo de nuestra historia sin que le diera bola nadie. Obra MaestraInconclusa que rebota en vano en nuestra memoria y conforma, con el proyecto de canalización delrío Bermejo, la más antigua utopía argentina. Acorde a la retórica de gelatinoso estilo quedistingue a los comunicados oficiales de toda la vida, al desdichado Riachuelo se lo mencionó estavez “el curso de agua”, que para los allí presentes sonó a optimismo partidario o apiropo fluvial poco feliz. Eso sí, se resaltó el hecho de que este rescate del barco hundido secumplía por fallo dispuesto por la Corte Suprema de Justicia. Lo que prueba lo responsables quesomos a la hora de “salvaguardar” (verbo oficial como pocos) la salud de lapoblación.
Quedó en el aire, tras el acto, si el símbolo del mismo no contendría algún mensaje subliminal.El “curso de agua” abierto el 28 de junio sigue oliendo tan mal como el Riachuelo desiempre. Puede que se tratase de una prueba piloto, de un mensaje por elevación o el primer atisbode que CFK se dispone a encarar el “saneamiento” de su gestión. Pero de a poquito y porfuera no vale. Ya irrita el tozudo ninguneo al mensaje que los votos dejaron en las urnas.
Unánime y clarísimo: que el desaforado K. se aleje de la torta y cierre el pico hasta el 10 dediciembre. Sorprende (y despide tanto mal olor como el Riachuelo) que el susodicho no se hayaenterado ni nadie lo obligue a enterarse. Es que pasan tantas cosas raras en el país que muchostemen que la ominosa influencia de NK pueda prologarse en el tiempo tanto como la desidia en abrirel Bermejo y dar un poco de azul al Riachuelo.
*Especial para Perfil.com.






