En Santa Cruz ya no sobra el dinero que llega desde Buenos Aires. Y la mejorprueba de esa situación son los chispazos entre el empresario Lázaro Báez y el gobernador Daniel Peralta, dos "primeras espadas" del kirchnerismo en la provincia pingüina.La Agencia OPI Santa Cruz reveló ayer que el piquete que los camioneros contratados por AustralConstrucciones S.A (una de las empresas de Báez) realizaron el miércoles es "apenas uno" de losproblemas que tiene el poderoso empresario K, que ha empezado a sentir en bolsillo propio lasdificultades económicas impuestas por la crisis.
Finalmente los camioneros subcontratados por la empresa de Báez aceptaron el ofrecimientorealizado para el pago de los importes adeudados desde el mes de diciembre de 2008, pero hay untema que sigue en plena "erupción" y es la bronca de Báez con el gobernador Peralta, a quién acusa de desviar el dinero que le envían para pagar obra pública al pago de sueldospúblicos.
Las fuentes consultadas dan cuenta que tanto Gotti S.A como Austral Construcciones S.A (las dosempresas de Báez que centralizan la obra pública en Santa Cruz) sufren el problemaeconómico-financiero que se ha generado en el país con motivo de la crisis. De hecho, varias obrasnacionales asignadas a Santa Cruz, fueron demoradas porque no estaba asegurada la financiacióntotal de las mismas. Esta es la base de los problemas que tuvieron Kirchner y Báez en los últimos tiempos, dadoque el flujo de fondos nacionales, tuvo alteraciones que han obligado a Báez a detener el procesode la obra pública provincial, con centenares de empleados de por medio.
El problema viene de hace más de un año, cuando el dinero con destino a la obra pública local ingresaba en el canal financiero de la provincia. Desde las empresas que lideraBáez acusaron al gobernador Daniel Peralta de haber incautado esos fondos para pagar salarios yesto produjo rispideces con el Ejecutivo, al punto que en dos oportunidades (la última deellas a principio de este año) el empresario habría amenazado con dejar en la calle a cientos de trabajadores, lo que indudablementeacarrearía enorme problemas sociales para el gobierno.
Paralelamente desde el entorno de Peralta se acusa al empresario de generar una campaña depresión social, con la complicidad de la UOCRA, cada vez que son apremiados por la demora en lospagos de las certificaciones que, aseguran, "no es una responsabilidad de la provincia, sino de laNación", por lo que derivan los reclamos a Olivos.
Después del último conflicto, en el cual desde algunos medios lobystas de las constructorasacusaron al gobierno provincial de haber “incautado” 140 millones de pesos de la obrapública para el pago de haberes de la administración pública, Néstor Kirchner decidió construir un puente financiero y desde entonces el dinero para lasobras en marcha fin parte desde el Ministerio de Planificación de Julio De Vido y llega a unaoficina de Vialidad Nacional en Río Gallegos, donde se ocupa de administrarlo, cerrar laslicitaciones y pagarle a Báez el ex Intendente de Río Gallegos y ex titular de VNl Juan CarlosVillafañe.
Peralta niega que la provincia se haya quedado con ese dinero y sostiene que lo que ha hecho,ante los problemas que se le presentaban con esos fondos que tenían un destino (y un destinatario)predeterminado, fue girar la deuda a la Nación y hacerse cargo – exclusivamente – de la obra pública que lleva adelante la provincia.
Quienes descreen de este argumento, sostienen que fue Kirchner el que ordenó que la plata no ingrese más a la provincia por lascuentas de la Gobernación y por este motivo se creó el "by pass financiero" que administra Villafañe, pero también ese flujo estásintiendo los efectos de la crisis y no llegaría la cantidad de dinero calculada inicialmente.
Por su parte los compromisos asumidos tanto por Austral como Gotti “forman una rueda de acumulación que no se puede parar”, nos decía unex empleado de la constructora señalando que en la actualidad el personal empleado por las empresasronda los 3 mil obreros.
La misma fuente señaló que las proyecciones para los próximos meses "no son buenas" y se está generando un clima de inquietud entre la gente de laconstrucción, dado que muchos de los obreros han sido traídos desde el norte. “Aquí en Río Gallegos Lázaro tiene alquilada casas donde viven entre 8 y 10 personaso más, todos ellos del norte que cobran la quincena y mandan la plata a su familia”,relataban los que conocen del tema.
“Mucha de esa gente se va, otra se queda y algunos traen familiares a Santa Cruz sintener dónde vivir y con trabajo precario. Hay gente del norte que fue traída por Austral y en menosde dos meses se quedaron sin trabajo”, señalaron a OPI Santa Cruz.
“Ahora el gobierno de la provincia quiere reformular la asignación de la obra pública yhay un proyecto para que cada empresa o cooperativa no pueda licitar más de 100 viviendas; eso noalcanza para una empresa de la magnitud de Austral o Gotti. Acá hay mucha gente que depende de quela obra pública no se corte y el primer problema lo vamos a tener dentro de un mes y medio cuandoempiece la veda invernal”, indicó el ex operario de las constructoras locales.
La disminución del flujo de fondos a la obra pública de la provincia es un indicador de losproblemas de caja que tiene el gobierno nacional. Este es el punto de debate entre losamigos y socios Néstor Kirchner y Lázaro Báez. Y se dice que si las perspectivas políticasdesmejoran luego de las elecciones legislativas y no hay seguridad de continuar más allá del 2011,estaría todo preparado para enfrentar una diáspora de los principales referentes del Kirchnerismo ylos más conocidos inversores del poder, muchos de los cuales tienen sus intereses en SantaCruz.
Fuente: Agencia OPI Santa Cruz








