Por Ramón Indart (*)
Por la cantidad de encontronazos con los periodistas acreditados en Casa Rosada, parecería queno hay nada que ponga más nerviosa a la presidenta Cristina Kirchner que las conferencias deprensa. El último fue ayer cuando Cristina acusó a Mariano Obarrio, del diarioLa Nación, de "estar colonizado" y falto de "profesionalismo".
Lo que no se pudo escuchar pero quedó registrado en la versión taquigráfica a la que tuvoacceso Perfil.com fue el pedido del periodista para que Cristina, sin agredirlo, le conteste la repregunta. Esto sucedió a continuación:
Cristina Kirchner: ¿Qué me decía Obarrio sobre una pregunta más? Vamos a dejarlo a Obarriosi no se va a sentir frustrado.
Mariano Obarrio: Presidenta, le pido que no me agreda... Le pediría si me puede contestar sobre si el Gobiernoimpulsará una reforma de la Carta Orgnáica, porque no me contestó a esapregunta ...
CFK: No.
MO: Porque usted defendió el proyecto de Marcó del Pont y parecería que ustedes podríanir en ese sentido.
CFK: No. No porque además es un tema que seguramente va a tratar el Parlamento, ya lo hananunciado cientos de diputados que quieren discutir esto cuando se trate el Fondo del Bicentenarioen el Parlamento, es una cosa que no la puedo discutir yo porque compete exclusivamente alParlamento Argentino (...)
Acostumbrado. "Me dijo de todo, igualmente lo tomo como de quien viene, es natural en ella, es su personalidad, no puede consu genio y no le juega a favor" explicó ante este portal Obarrio. A pesar de las acusaciones,comentó que "intento de que no me afecte. Hay que tener cabeza fría y ponerse un tarro de vaselinapara que te resbalen un poco las agresiones. Ya eran tantas que le tuve que decir con humor'Preisdenta no me agreda'", consideró y agregó que "nuestra función no es pelear. Sin responder, muestro cómo es ella y cómo piensa".
Peleas desde 2003. Obarrio hace 6 años que cubre las actividades presidenciales y si bien alprincipio la relación con el Gobierno de Néstor Kirchner "fue buena", luego "me llamabanpersonalmente para quejarse, en la famosa época detelefonazos ".
En cuanto a la relación del kirchnerismo con los medios, el periodista sostuvo que "hay unencono con la linea editorial del diario, sobre todo durante la gestión de Néstor. Los funcionariosme hacían saber eso. En un momento me hicieron saber que él (Néstor) estaba muy enojado conmigo y que nunca mas me iba a dar unaentrevista. Me daba vuelta la cara".
Obarrio contó un claro ejemplo de la relación K con los periodistas: "Estábamos en elrestaurante 'La Cocina' con otros colegas y entró Kirchner con Cristina, Alberto (Fernández), RudyUlloa y Máximo (Kirchner). Saludó a la mesa y cuando le tendí la mano me la dejó en el aire. Lo busqué con la mirada para saludarlo ysiempre se hacía el distraído", fiel a su conducta por momentos adolescente.
Actualmente el periodista trabaja, además de en La Nación, en Radio El Mundo. Allí conduce el programa "Unas cuantas verdades" con el periodista de larevista Noticias, José Antonio Díaz, todos los sábados de 9 a 11. Antes había estado en Radio América pero debió irse cuando la adquirió el oficialista SergioSzpolski, ya que estuvo en contra de la línea editorial que tomó la emisora.
(*) De la redacción de Perfil.com.







