El Gobierno Nacional mantiene un enfrentamiento con Odebrecht, la empresa involucrada en el caso de corrupción más grande de la región, el Lava Jato, por su falta de colaboración con el Poder Judicial argentino. La compañía brasileña, que admitió haber pagado más de 35 millones de dólares en coimas en nuestro país, llegó a exigir resarcimiento por los contratos que el Ejecutivo nacional decidió suspender para poder revisarlos.
La resolución del Consejo del Registro Nacional de Conductores fue firmada por el presidente, Guillermo Ferrea; el vicepresidente, Ricardo Delgado; los consejeros titulares Susana Martín, Eduardo Dos Santos, Gustavo Burgwardt; y el consejero suplente Víctor Entrala.
En menos de dos años, entre marzo de 2006 y febrero de 2008, la constructora italiana Ghella se instaló en el país, se quedó con el 50% de la constructora de la familia Macri y consiguió las licitaciones del soterramiento del ferrocarril Sarmiento y de las obras en el arroyo Maldonado. Venía de crecer en Venezuela, y Argentina se convirtió en su segundo mercado más importante gracias a su alianza con Iecsa, la constructora que Franco Macri vendió a su sobrino Angelo Calcaterra en 2007.





