GUALEGUAYCHU.- En un marco de enorme tensión, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú votó estanoche el levantamiento del corte del puente internacional que une esa ciudad con la uruguaya ciudadde Fray Bentos.
La diferencia fue tan reñida, que los líderes de la Asamblea debieron primero repetir un par deveces la votación, pero como era imposible definir que sector tenía mayoría, debieron pedir a lospartidarios de cada posición que se ubicaran a ambos lados del colmado salón del Club Frigorífico.Como tampoco esa nerviosa "movilización" permitía verificar quién ganaba la pulseada, se decidiótrasladar a la gente a favor del levantamiento del corte a un patio externo, para poder así contarlos votos con la precisión que el trascendente momento requería.
La espera fue larga y la tensión en ascenso, hasta que finalmente se concluyó en que había 315votos por seguir con el corte, mientras 402 vecinos estaban a favor del levantamiento por 60 días,otorgando ese plazo al Gobierno para negociar con Uruguay.
El debate desbordó la capacidad del club Frigorífico y tuvo ásperos discursos contra losgobiernos de Argentina y Uruguay. La posición de los asambleístas fue tan dividida que, yaseparados a cada lado del salón los vecinos presentes a favor y en contra del corte, aún así losorganizadores no podían concluir en qué postura tenía más adherentes.
Para tener una idea del tono de la cuestión, hasta las 22 habían hablado trece asambleístas, delos cuales sólo dos habían propuesto flexibilizar la protesta que consiste en el corte del puente,mientras la mayoría insistía en que "no se puede creer nada de lo que dicen los gobiernos, porquenos han mentido siempre".
Los asambleístas más duros insistían en que el Gobierno nacional los "abandonó" y por esoreclamaban la permanencia del corte. "Ni un paso atrás compañeros. Que Cristina se reúna con PepeMujica y negocien en serio, que Mujica se lleve la pastera a alguna chacra", señaló una oradora.Los más flexibles pedían que se abra el puente "por 60 días, para que se pueda avanzar en loscontroles a la papelera".
"Los aprietes de Aníbal Fernández y la Presidente funcionaron, la gente votó por miedo, peroahora cuando empiecen a pasar los camiones llevando materiales y madera a Botnia, quién los va aparar, nosotros?", decía una mujer reflejando el pensamiento general de quienes estaban a favor delcorte y habían perdido la votación. "Los gobiernos siempre nos traicionaron, por qué va a cambiareso ahora?" decían.
La otra postura señalaba que "nosotros no nos rendimos, sólo otorgamos 60 días para ver siavanzan las negociaciones". En poco tiempo se verá si ese plazo permite encontrar una soluciónduradera a la espinosa cuestión.







