En época estival, las radios porteñas adoptan una constante de las vacaciones: reformular laprogramación hasta el regreso de sus figuras. Pero este año, según parece, hay excepciones.
En Del Plata, la programación de emergencia se mezcla con el descontento y la improvisación.Con la salida de Nelson Castro y los cambios generales que lo antecedieron, la radio se dispone aabrir un 2009 con algunos estrenos y un par de baches en la grilla. La primera mañana quedó en manosde Mario Portugal, columnista de Castro, que solía hacerse cargo del segmento durante los descansosdel periodista.
Ayer, un día después de que el columnista de Perfilblanqueara su desvinculación total, el ciclo siguió su curso sin demasiadas explicaciones y conseparadores artísticos ideados para la ocasión que se limitaban a presentar a los conductores:"Mario Portugal hasta las nueve en Del Plata". De vacaciones, Castro no volvió a escucharse enel aire de Del Plata pero fue invitado por Magdalena Ruiz Guiñazú a Tempranísimo para comentar el episodio.
A La mañana. conMónica y César le sigue una reformulación de la tarde: la mudanza de Fernando Bravo yAlfredo Leuco a Continental se suplantó con Virginia Hanglin y un equipo integrado por DiegoShurman (Política), Damián Rojo (Espéctaculos), Teresita Ferrari (Sociedad) y Marcelo Ruíz Díaz(Humor). Con giros oficialistas algo absurdos, como cuando Hanglin confundió un ministroargentino con un funcionario cubano, el programa continúa hasta las cinco, momento en que llegaReynaldo Sietecase.
Por las noches, ya se escuchan Martín Ciccioli y después Ronen Szwarc resumiendo lajornada. Por las madrugadas, en tanto, el espacio que dejó Julio Lagos con su Despierto y por la calle (ahora llamado El Madrugador) queda en manos de Martín Jauregui.







