El discurso que brindó ayer Cristina Fernández de Kirchner al inaugurar el 128º período desesiones ordinarias del Congreso dejó muchas repercusiones. La mandataria apuntó contra laoposición, los medios de comunicación (la "Argentina virtual") y algunos sectores productivos. Pero, en esta ocasión, uno de los más criticados fue el Poder Judicial.
"Faltan jueces que no fallen por la tapa de Clarín, sino por la ley",disparó la Presidenta en su discurso de casi 100 minutos. También sostuvo que algunos magistrados cobran por excarcelar a los detenidos, que "entran poruna puerta y salen por la otra".
La respuesta no se hizo esperar. El abogado constitucionalista Ricardo Monner Sans, autor devarias denuncias contra el gobierno kirchnerista, pidió que se investigue a Cristina por "encubrimiento" del supuesto crimen quedenunció ayer.
"Dijo la Presidenta que hay jueces que cobran por los fallos que dictan", sostiene MonnerSans en su presentación judicial. Según el abogado, si la Presidenta conociera que los juecescometen delitos y no lo denunciara, estaría incurriendo en el delito de encubrimiento, que se castiga con prisión de tres meses a seis años.
La Federación Argentina de la Magistratura (FAM) también se sumó a las críticas contra Cristina. En un comunicado, firmado por supresidente Abel Fleming, la organización judicial expresó su "mayor preocupación" por lasacusaciones de su discurso.
"La Ley obliga a todos los funcionarios a arbitrar los medios para poner fin a un delito encurso del que tomen conocimiento. La Presidenta también está alcanzada por esta obligación y tiene el deber de poneren marcha el sistema judicial para que investigue, separe y castigue a esos funcionarios a los quealude, si existen", afirma el comunicado.
En tono sarcástico, la FAM expresó su "benéplacito" porque entiende que el pedido de que losmagistrados no fallen según la tapa de los diarios es "un anuncio de que el poder político dejará en el futuro de presionar a los juecespara que se avoquen a las causas que tienen repercusión mediática y para que reaccionen de acuerdocon los climas de opinión que reflejan los medios de prensa."
"Las generalizaciones descalifican a los justos y protegen a los culpables. No logran otroobjetivo que el de debilitar a la Justicia y, con ello, de hacer más vulnerable a la última barrerade defensa que tienen los más débiles frente a los abusos y atropellos de los poderosos", agrega elcomunicado, que también acusa a Cristina de denunciar una situación "como si fuese una observadoraajena al juego institucional".
"La Federación Argentina de la Magistratura confía en que la Presidenta aportaráinmediatamente las pruebas que posibiliten la transparencia pública y remedien el inmerecido mantode sospecha propiciado con sus acusaciones imprecisas y generalizadas", concluye la réplica de losjueces.
En términos similares, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional(AMDJN) , presidida por el camarista civil Ricardo Recondo, emitió un comunicado en el que le reclamó a la presidenta "haga públicos" los nombres de los jueces acusados paraque "se pueda juzgar y, de corresponder, expulsar del Poder Judicial a los magistradossupuestamente infieles".
"Tal es el proceder que debe seguirse, ya que denuncias generales e innominadas como larealizada no pueden sino ser entendidas –maxime considerando la investidura de quien lasprofirió y el ámbito en el cual lo hizo- como un nuevo intento de indebida presión a un Poder Judicial que cumple con su rolconstitucional", agregan los magistrados.






