Encuestadoras: con líneas al rojo vivo por el Bicentenario
El operativo clamor patrio existe, es cierto. Y la postal de la 9 de Julio repleta en suextensión tardará en borrarse unas cuantas semanas para todos. Propios, ajenos, politizados y pocoafectos a los políticos, kirchneristas y el resto. Pero a la par de los muchos encuestadores yopinólogos que se han referido al impacto de los festejos en la imagen y el proyecto político delkirchnerismo, en foros reservados hay otros consultores que aconsejan “a todos”mantener la calma. La mesura de muchos de ellos responde a la catarata de llamados y pedidos querecibieron de parte de empresas, cámaras profesionales y corrientes políticas de todo el espectropartidario para solicitar datos concretos, números claros, cifras lo más precisas posibles quepermitieran cuantificar la magnitud del presunto envión que el éxito de los festejos tendría sobreel Gobierno y en especial sobre las aspiraciones de Néstor Kirchner de suceder a su esposa en 2011.Ante tanta solicitud, y más allá de reconocer que las celebraciones fueron masivas, ninguno seanimó a poner guarismos en negro sobre blanco, por una sencilla razón: no existen aún ni haymedición posible de relevar en tan poco tiempo el efecto de un evento simbólico tan efímero. Ysobre todo, nadie quiere poner la firma en informes que, incluso antes de terminado el Mundial,queden obsoletos y sean usados para convertirlos a los responsables en objeto de crítica. También,irónicamente, lamentan la importante facturación que hubieran obtenido como coletazo de tamañoBicentenario.
¡Quiero saber!
El que se mostró muy interesado en la performance del Gobierno en las encuestas fue Fernando dela Rúa. El ex presidente conversaba animadamente con dos encuestólogos sobre el asunto en nutridoevento social que se hizo en el Hotel Sheraton a mitad de semana.
Y yo los ví primero
Hubo un ex funcionario del kirchnerismo que miró con cierta nostalgia los festejos delBicentenario, especialmente en lo que respecta a las tremendas actuaciones de Fuerzabruta. Sucedeque, a finales de la década del 80, muchos de los actuales integrantes de ese grupo conformaban ladenominada Organización Negra, un colectivo artístico en el que abrevaban también futuros miembrosde De la Guarda. En 1989, la Organización buscaba instalarse en el circuito porteño y pensó endesplegar un show en el Obelisco que haría historia, y recurrió a uno de los pocos personajes delgrupo que tenía contactos políticos para pedir la cesión de ese espacio público ante la viejaMunicipalidad. El hombre era el jefe de Gabinete Alberto Fernández.
Para Moises, $ 400 mil
Una ansiedad inusual ha alterado por estos días el calmo estado de ánimo de Moisés Ikonicoff. Yno es para menos. El próximo 4 de junio se llevará acabo una audiencia de conciliación en elJuzgado Laboral número 37, en la causa que el veterano dirigente le sigue a la empresa Telearte SA.Ikonicoff trabajaba como columnista del ciclo Bendita TV en 2007 cuando, luego de suscribir unacarta abierta contra la candidatura de Daniel Filmus a jefe de Gobierno porteño, fue separado de sufunción en ese programa de Canal 9. El resultado de la audiencia y/o del pleito podría nuevamenteconfirmar la doctrina aplicada por la Sala II de la Cámara Laboral en la causa que Daniel Tognettile ganó a la productora Cuatro Cabezas. El monto de la demanda de Ikonicoff es de nada menos que $400 mil.
Sintonía de amor
Después de un tiempo de soltería, Diego Guelar se tiene fe e insistirá nuevamente en pasar porel Registro Civil. Después de casi un año de relación, el ex banquero y diplomático, se aprestaría–dicen– a formalizar legalmente su noviazgo con la ex modelo Viviana Fontanini.
Arrepentidos PRO
El macrismo no estuvo ausente en la Cámara de Diputados durante la sesión especial por elBicentenario, pero para algunos referentes de ese espacio, el festejo de la semana dejó un saborbastante amargo. Conocedor del paño porteño, uno de los legisladores seguía sin poder creer cómo elgobierno de la Ciudad “entregó la calle” al kirchnerismo. “Con la cantidad defondos –cada vez menos– que destinamos para cultura, la cantidad de artistas del SanMartín y todo el trabajo cultural barrial que se hace, en lugar de atrincherarnos en el Colóntendríamos que haberle dado al Gobierno la 9 de Julio pero invadir los barrios con actividades, yno hicimos ni una murga”, se descargó.
Cambio de hábito
Entre los vecinos del edificio Kavanagh siguen sorprendidos de cómo a José Alfredo Martínez deHoz –morador del tradicional edificio de Retiro– lo traicionó su propio cuerpo. Es quemuchos de los que solían verlo caminar sin problemas en su footing vespertino hasta el día previo aque Norberto Oyarbide ordenara su arresto siguen asombrados por la lesión espontánea del exministro de la dictadura.
Cuestión de estilo
Marcelo Araujo embarcó en el vuelo 908 de American Airlines con destino a Miami. Y desde elvamos, el relator estuvo a tono con su excursión a tierras cálidas. Lucía saco blanco con rayasrojas, atuendo demasiado llamativo para clase económica, donde viaja desde que dejó de trabajar enTorneos y Competencias. Un veterano de la fila 22 de ésos que nunca faltan se burló sin piedad:“Llegó Gaby, faltan Fofó y Miliki”
Tres para hablar
En tiempos en que el debate está en boca de todos pero en la mayoría de los casos muere antes denacer, es oportuno celebrar la realización de cualquier intercambio de ideas. Eso, justamente, fuelo que sucedió en la mesa radical de los jueves en Lalín. Un clásico que ya lleva dos décadas, peroque en esta oportunidad innovó en la organización del típico almuerzo. En lugar de un oradorinvitado, esta vez hubo tres y si bien todos están debajo del paraguas radical, compiten entre sípor controlar el comité capital de la UCR. Bien predispuestos, Marcelo Stubrin, Carlos Más Vélez yEmiliano Yacobitti comenzaron a exponer sus ideas ante unos 35 contertulios, entre los que se pudover a Silvana Giúdici, Enrique Olivera, Héctor Lombardo, Florentina Gómez Miranda, Elsa Kelly, JoséBielicki y Pablo Garzonio. Largo debate que se extendió mientras oradores e interlocutoresdevoraban el jamón crudo y la tortilla española, de entrada, y el peceto con papas noisette que lesiguió. Debate adulto y bien organizado mientras los contendientes tuvieron la palabra. Pero loscomensales no quisieron ser menos y comenzaron a meter bocados para crispar los ánimos. Primero fueFlorentina Gómez Miranda, la que hizo una exposición que hubiese sido acertada otro día y abogó porel cupo femenino. Enrique Olivera pensó a futuro y propuso que “los candidatos del AcuerdoCívico y Social surjan de la participación popular a través de genuinas y representativaselecciones internas”. Y el polémico ex ministro de Salud Héctor Lombardo ensayó una catarsisen voz alta y dijo no entender el porqué de la discusión entre Más Vélez y Stubrin, a quienes demanera tácita les atribuyó un mismo “jefe” político: Enrique “Coti”Nosiglia.
Deco-patriota
Algunos balcones altos pero pocas casas lucían banderas argentinas con motivo de los festejospatrios que dominaron la semana que cierra. El que no quiso incumplir con el rito fue el secretariode Cultura, Jorge Coscia. El cineasta colgó el pabellón celeste y blanco en su residencia, ubicadaen el barrio de Colegiales.
Auspicio sorpresa
Teniendo en cuenta la ásperas relaciones del kirchnerismo –incluido el empresariado quecreció al calor de ascenso pingüino– más de un periodista se sorprendió al advertir qué firmase sumó al auspicio de uno de los más tradicionales festejos por el Día de los Trabajadores dePrensa que se realizará el próximo viernes. Se trata del Grupo Indalo, que es comandado porCristóbal López, uno de los más prósperos hombres de negocios de los últimos tiempos, y de íntimaconfianza de Néstor Kirchner.
Mesa en la Rosada
La convocatoria a la cena por el Bicentenario en Casa Rosada fue por demás variopinta. Pero elmejor reflejo de lo heterogéneo del convite fue la mesa que le tocó a la ministra Débora Giorgi,donde se encontraron Horacio Verbitsky, el gobernador Daniel Peralta, Fabiana Ríos, MatíasGarfunkel y Claudio Cirigliano. También el ex canciller de Austria y presidente de VolkswagenArgentina, Víctor Klima, y por él el tema que reinó en la conversación fue el desarrollo de lacrisis económica de la Unión Europea. Las ironías cruzadas sobre las prácticas comerciales de tinteproteccionista aplicadas a ambos lados del océano no opacaron el buen clima de la mesa, ubicada muycerca de la que ocupaba CFK y lejos del rincón que le tocóa Hugo Moyano, quien dejó su campera decuero y camisas Ralph Lauren por el saco y la corbata.
Funcionario feliz
Apenas terminó la apertura oficial del Paseo del Bicentenario, Julio De Vido partió raudamenteal stand de su organismo, que tenía cien metros, de los cuales la mitad correspondía a la muestrahistórica de una formación ferroviaria presidencial y locomotoras del siglo XIX. Rodeado de otrosfuncionarios, llegó a la “Estación del Bicentenario” junto al jefe de La Fraternidad,Omar Maturano, y, exultante como pocas veces, el ministro recorrió la muestra, se subió a lalocomotora y hasta se sacó fotos con la gente. Pero tanta alegría fue sólo momentánea. Eso sí,antes de volver a su estado habitual –medido en sus expresiones–, el ministro no ahorróelogios para su funcionario de infraestructura ferroviaria (ADIF), José Villafañe, que estuvo acargo de la exposición visitada por más de 190 mil personas.
Tenis diplomático
La buena movilidad que sobre el polvo de ladrillo mostró el embajador Günter Kniess fue clave.Es que a la gran cualidad del alemán –uno de los pocos que se animaron a los pantalonescortos en una fría mañana de domingo– se sumó la buena muñeca de su par búlgaro, StephanApostolov. Juntos se quedaron con el título de dobles puesto en disputa durante la “Copa detenis Embajada de Croacia”. Los ganadores dieron cátedra en una final en la que susoponentes, el ucraniano Oleksandr Taranenko y el australiano John Howard Wyne Richardson, notuvieron mucho que hacer. Kniess estuvo imparable y su potencia no tuvo límites. Al terminar estetorneo, también jugó –y ganó– el dobles mixto junto con la embajadora de Croacia, MiraMartinec. Potencia y ductilidad en un solo y muy sólido equipo, verdugo del compuesto por Taranenkoy la mujer del embajador australiano, María Cristina Lezuo. Aficionados y curiosos coincidieron enque, por estos días, Kniess tendría que estar en París, no precisamente en funciones dediplomático, sino participando de Roland Garros, el segundo Grand Slam del año.
De copa en copa
Nada peor para un evento que la superposición con otro convite. Eso fue justamente lo quesucedió con la pintoresca recepción que proponía la Embajada de Irlanda para celebrar elBicentenario argentino a bordo del buque naval LE Niamh, en Dársena Norte. A esa misma hora, elcanciller rumano, Teodor Baconschi, acaparaba en su visita relámpago a la Argentina a una veintenade embajadores. Directo a este brindis y olvidando el compromiso irlandés, fueron embajadoreseuropeos como Shan Morgan (Gran Bretaña), Günter Kniess (Alemania), Nils Haugstveit (Noruega),Henrik Bramsen Hahn (Dinamarca), Stephan Apostolov (Bulgaria) y Pal Varga Koritar (Hungría), yamericanos como Aramis Fuente Hernández (Cuba) y Guillermo Piña Contreras (República Dominicana),entre otros. Variado cóctel en la sede de la Embajada rumana, sobre la calle Arroyo, muy bienservido y regado, en el que se destacaron la gran variedad de bocaditos y un pastel de atún que notuvo desperdicios.
El Post-Colón
Apenas terminó la gala inaugural del Teatro Colón, el michettismo duro cruzó la 9 de Julio paracerrar la noche con una cena más que interesante en Tomo I. Con la ausencia estelar de la propiaGabriela Michetti –que se bajó del convite a último momento–, compartieron mesa MartínBorrelli, Fernando de Andreis, Alejandro García, Lidia Saya –que aplicó tomas de catch en elColón para poder sacarse una foto con Ricardo Fort– junto a su marido Carlos Walter, VictoriaMorales Gorleri, Gerardo Ingaramo, Karina Spalla, Carmen Polledo, y el inogánico Néstor Grindetti,junto a su jefe de Gabinete, Roberto Gigante. Los temas de la tenida, como no podía ser de otraforma, excedían la cuestión bicentenaria y avanzaban, por ejemplo, sobre la aspiraciones deMichetti de suceder a su mentor en la Ciudad. El impacto por la función en el teatro despertócomentarios, lógicamente, aunque a muchos se les fue el habla en cuanto probaron los langostinospatagónicos de una entrada propia del kirchnerismo. Muy elogiado fue también el medallón de corderocon espinaca salteada con hongos, y la crema helada al vino con merengues y castaños delpostre.






