Política

Los planes de Néstor Kirchner de cara a 2011

Las alternativas que se estudian enOlivos vuelven a incluir la salida anticipada del poder. El "todo o nada". Autogolpe e ingobernabilidad. "Despoder" oficial y opositor.

13-10-2026 | 15:28

Los Kirchner evalúan cómo van a llegar a las futuras presidenciales, pero no descartan el retiroanticipado del poder. Ninguna de las alternativas que consideran –ganar el próximo turnopresidencial en nombre propio o de un eventual candidato neokirchnerista, como Daniel Scioli, oentregar el poder antes de tiempo por un presunto complot que no les permitiría gobernar–escapa a la férrea lógica del “todo o nada” en la que está encerrado el matrimoniopresidencial. Se sienten acorralados y a punto de perder no sólo las riendas de lagobernabilidad sino el manejo de la Caja financiera del Estado.

Lo que vendría a ser lo mismo para ellos. La escalada aconsejada por Néstor Kirchner incluye unmenú previo igual de extremo. Poner un candado al Senado, donde el oficialismo perdió la mayoría, yabrirse paso a fuerza de vetos presidenciales y DNU. Desactivar a Diputados, en donde la oposiciónse quedó con los 130 votos mayoritarios, mediante operaciones que agudicen la ya obviafragmentación y confusión entre radicales, socialistas, peronistas disidentes y macristas. Amenazarcon un adelantamiento
de las presidenciales para marzo del 2011, lo que provocaría un virtual escándaloinstitucional.

Es que para instrumentar un anticipo electoral semejante, hará falta una reforma de laConstitución y no una simple ley aprobada por el Congreso como ocurrió con las de junio del 2009.De lo contrario, Cristina Fernández debería renunciar y esperar el cumplimiento del períodoconstitucional por parte de su sucesor, el actual vicepresidente Julio César Cobos, para que sumarido o el candidato “puesto” se presenten a las elecciones siguientes. En cualquierade las variantes estudiadas en Olivos, se descarta la realización de internas abiertas como lasprevistas en la propia reforma política del kirchnerismo. De hecho, la jueza electoral MaríaServini de Cubría acaba de advertir que por lo menos 72 partidos no estaban todavía adecuados a lanueva reglamentación.

Todo o nada. Los testigos de estas dramáticas elucubraciones del matrimoniopresidencial suelen ser los secretarios Carlos Zannini y Héctor Icazuriaga. Y sólocircunstancialmente, y de modo parcial, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro deJusticia, Julio Alak. Cada uno de ellos, a la vez, tironeado por los humores de Néstor y Cristina:cuentan que entre ellos se instaló el funcionamiento en base a la “orden” y la“contraorden”. Discuten todo el tiempo. José Pampuro, el presidente provisional delSenado, ya dejó de ser confiable para Olivos y no es informado de los planes oficialistas, pero ellegislador los intuye. Por eso estuvo entreverado en un intento de negociación con Cobos y elradical Gerardo Morales, para ensayar el reemplazo del nuevo DNU de las reservas por una ley:Kirchner mandó a descalificarlo en público y Cristina lo respaldó indirectamente, más que nada parano quedar nuevamente desairada. El operador Juan Carlos Mazzón también conoce la estrategia del“todo o nada”, pero prefiere aplacar el espiral confrontativo: está convencido de quesería el Gobierno el perdedor en cualquier escenario. Apoya, por
ejemplo, “extraoficialmente”, las gestiones dialoguistas de Pampuro fuera ydentro de la Cámara.

Otro testigo ocasional de los dilemas oficialistas habría sido el gobernador de Misiones,Maurice Closs. La Presidenta le habría dicho: “Preparate para marzo porque a lo mejoranticipamos las elecciones”. El inexperto Closs debió salir a desmentirse apresuradamente:“Sí, hablamos del resultado de la votación en el Senado (cuando el kirchnerismo perdió elcontrol de la mayoría de las comisiones), pero en ningún momento se habló del calendarioelectoral”, eludió.

La nota completa, en la última edición de la Revista Noticias.

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