Los puntos oscuros de la denuncia de presunto "magnicidio" contra Cristina

La investigación avanza, hubopesquisas en Salta,pero hay numerosos interrogantes. Por qué se tardó un mes en hacer la denuncia.

24-08-2026 | 05:47

La investigación porla denuncia de una presunta conspiración para atentarcontra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner avanza,aunque le sobran puntos oscuros. La Policía Federal ya tiene la listade hospedados en el hotel Zacur Baracat donde, según denunció el pediatra boliviano Juan Carlos Polo Rivero, sealojaron las personas que en una mesa de café pergeñaban el 8 dediciembre pasado un plan para atacar a CFK.

Sin embargo, aún tras el pedido del fiscal Carlos Rívolo de investigar, son más las dudas que certezas sobre la veracidad de la denuncia demagnicidio: ¿Por qué el Gobierno realizó ladenuncia un mes después del llamadodel médico alertando sobre elplan de atentado? ¿Por qué lo hizo a pesar de que la versión de Polo Rivero resultó poco creíble para el gendarme que lo interrogó? ¿Por qué el médico no hizo pública la conspiración cuandoestaba en Salta, participando de un simposio demedicina? ¿Por qué no brinda mayores datos de suprimo, ni siquiera su nombre, que presuntamente tiene el supuesto video con el rostro de lossospechosos?

La conspiración CFK. El 27 deenero de este año, Antonio Vulcano, asesordel Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, denuncióque existían acciones tendientes a perpetrarun atentado contra Cristina. Allí, sostuvo que el 16 dediciembre de 2009, a las 12.45, hubo un llamado de una persona que se identificó como "el médico Juan CarlosPolo", quien dijo estar hablando desde Cochabamba, Bolivia, yque había presenciado una escena en laque se delineaba un plan de magnicidio.

El embajador argentino en Bolivia, Horacio Antonio Macedo, instruyó alComandante de Gendarmería de la sede diplomática, NahuelHerrera, para que ubique al médico boliviano y recabemás datos del tema. El encuentro se produjo el 28 de diciembre, y Polo Rivero le contó aHerrera que el 8 de diciembre estaba en Salta, asistiendo a un simposio al que también fue su primo, odontólogo residente en México, cuando presenció una situación "sospechosa".

El médico sostuvo que mientras tomaba un café, en la mesa contigua un grupode cinco personas (una mujer, dos hombres con acento argentino y otros dos con acentocentroamericano), hablaban de un "supuesto trabajo" que consistíaen asesinar a la Presidenta. Al mismo tiempo, señaló que los supuestos argentinos entregaron unpaquete que parecía contenerdinero y que todo quedó filmado, pero advirtióque el video lo tenía su primo, de quien no aportó ni siquierael nombre. Polo Rivero detalló que "lossospechosos se alojaban en el hotel Zacur Baracat", un tresestrellas ubicado en la calle jujuy 305 (verfoto) .

La investigación.Desde el hotel en cuestión, cuyo nombreverdadero es Premier (deZacur Baracat), explicaron que efectivos de la Policía Federal se llevaron una copia de la listacompleta de alojados ese 8 de diciembre. "Esas personas denunciadas pudieron venir a tomar algo a la confiteríadel hotel y no estar alojados", dijeron a Perfil.com los responsables del hotel, tratando de despegarse de la polémica.

Por su parte, en laembajada argentina en Bolivia el hermetismose mezcla con el desconocimiento. "No sabemos nada, tienen que chequearlo en Presidencia",esgrimieron desde el sector de prensa de esa sede diplomática. Este medio intentócomunicarse con el gendarme Herrera, pero "estaba en una diligencia" y nunca contestó los numerosos llamados realizados a su celular.

Herrera deberá prestar declaración testimonial para brindar "todos losdetalles" del relato de Polo Rivero, aunque en primera instancia reportó sobre "la flaqueza" de la historia del médico, así como su sospecha sobre la inexistencia del video en cuestión.

Desde la fiscalía se solicitó el detalle de las entradas y salidas del país del médico Polo Rivero, así como un listado de los profesionales que asistieron al supuesto simposio en Salta. Al cierre de esta nota, eldenunciante Antonio Vulcano todavía "no había llegado" a la Secretaria General de laPresidencia. Como Herrera, tampoco atendió su celular.

En medio de los trascendidos, la Justicia requirió a la SIDE que "intensifique" las medidas de seguridad y protección de la Presidenta a raíz de estos hechos.

El caso "Maten a la yegua". La duda latente en los pasillos de Tribunales es por qué se esperó un mes para denunciar el hecho, sobre todo sise sospechaba que la vida de la Presidenta corría peligro. Otro dato: la fecha del llamado dePolo Rivero, 16 de diciembre de 2009, coincidió con losdías en los que se investigaban las interferencias a la comunicación del helicóptero presidencial con amenazas de muerte.

En esa oportunidad el matrimonio presidencial responsabilizó a los"dinosaurios" por los mensajes amedrentadores, en los que se oían frases como "maten a layegua" y una marcha militar. Por ese tema fue detenido un radioaficionado, Néstor González, peroestá en libertad mientras se sigue el proceso judicial. Más allá de todos los trascendidos, loconcreto es que al mismo tiempo que esas interferencias ocurrían, se notificaba de otro "potencialpeligro" para la Mandataria.

(*) de la redacción de Perfil.com

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