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Los secretos de San Luis, la Disneylandia argentina

La provincia tiene autopistas impecables y no tiene déficit habitacional ni pobres a la vista, pero los opositores dicen que los Rodríguez Saa son iguales que los K.

21-08-2026 | 18:29

Las calles están limpias, las plazas también. No hay baches en el pavimento y el asfalto de lasautopistas es impecable, parecido al de la Interbalnearia de Uruguay. La gente no tiene prisa,pero eso no es nada nuevo en el interior. Lo diferente es que los puntanos del gobierno secomportan como subalternos a cargo, con un sentido de importancia adquirido en algunaliquidación, como los taxistas paquistaníes de Nueva York, entusiasmados por un incierto cambio deestatus.

Deben ser las vacaciones. La mayoría de los funcionarios está de licencia, la administración pública trabaja sólo hasta las 2 de la tarde. Mauricio Muñoz, secretario de Difusión y vocero delgobernador Alberto Rodríguez Saá, acuerda una entrevista con Perfil a las 10 de la mañana; su secretario, un muchacho alegre, con el pelodesmechado y decolorado, los pantalones cuatro talles más grandes y caídos, la camisa por fuera delpantalón y cierto aire de sobrepasado como un personaje de Almodóvar, anuncia a cada rato que encinco minutos nos atiende.

A la una y media de la tarde recién nos recibe. Muñoz nos pide disculpas, algoimprevisto se presentó. Cree que no habrá problemas para nuestras peticiones. En un par de horas sepondrá en contacto. Pero nada, desaparece en el éter.

Con el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Bartolomé Abdala, sucede lo mismo. Nos esperaa las 9.30. A las 2 de la tarde, después de innumerables “ en cinco minutos los atiende”, nos vamos. Con Roberto Tessi, mano derecha de“el Alberto”, y una especie de jefe de Gabinete, sucede otro tanto. Queda en contestarun cuestionario sobre datos precisos y conectarnos con el gobernador, pero la suerte es la misma.

“El gobernador se fue a una reunión en La Carolina” y da a entender que elgobernador no está de buen humor, “en otra oportunidad”. La única conclusiónobjetiva que se puede extraer es que las mujeres que visitan los despachos oficiales usan demasiado maquillaje para ser tan temprano. Por lo demás, se percibe ciertainquietud por los intereses que persigue este diario. Desconfianza. “Ah, ¿sobre el modeloadministrativo de la provincia?”, repiten incrédulos.

Tierra de sueños. San Luis no tiene déficit habitacional, el gobierno construyó cincuenta y seis milviviendas, una cada siete habitantes, pero el diario La Nación se consigue recién a partir de la una de la tarde, con lo que el ritual deldesayuno se convierte en una ceremonia desconectada de contenidos más amplios, provinciana, dondetodo se sabe más tarde.

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