El Senado aprobó ayer el proyecto de la oposición de normalización del Instituto Nacional deEstadística y Censos (INDEC). En los hechos, el tema es una enorme derrota para el oficialismo, quesustenta muchas de las variables de su "modelo" en la casi completa falta de estadísticasconfiables, ocultando niveles de inflación que son obvios para la mayoría de los argentinos.
Ahora, el kirchnerismo ha mantenido desde marzo un férreo control del Senado, donde frenó uno auno casi todos los proyectos motorizados por la oposición desde Diputados. Aún cuando los votospropios no le dan mayoría absoluta, a través de sorpresivos cambios de posturas de varioslegisladores, el Gobierno siempre tuvo a raya a la oposición. Ayer, sin embargo, fueron tres los"votos claves" que posibilitaron la aprobación del proyecto que ordena la normalización del INDECen 150 días, recontratando al personal de carrera cesanteado por Moreno y sus brazos ejecutores,entre otras medidas de fondo.
La primera gran sorpresa, para el Frente para la Victoria, fue la del misionero Luis Viana, unvoto habitual del oficialismo que ayer votó contra la postura K. También llamó la atención el votodel representante del Movimiento Popular Neuquino Horacio Lores, otro legislador que siempreacompaña al kirchnerismo en los temas trascendentes. Y la rionegrina María Bongiorno es otra quegeneralmente vota con el oficialismo y ayer se puso en contra. Esos tres votos a favor del proyectoopositor, más los de la santafesina Roxana Latorre y los pampeanos Carlos Verna y María Higonet,peronistas no kirchneristas que también han apoyado muchas veces al oficialismo, terminaron porinclinar la balanza en contra de los deseos de Pichetto y Olivos.
Si en Diputados el proyecto prospera, algo que en los papeles parece mucho más simple, elGobierno se verá ante un problema serio y tal vez deba pagar el costo político de un vetoPresidencial.








