Los Yabrán reaparecieron en Punta

Se radicaron en Montevideo y viven rodeados por su custodia.

24-08-2026 | 04:21

Punta del Este ya no era el lugar elegido, sin embargo, la familia de Alfredo Yabrán, elsuicidado empresario postal, volvió a la costa esteña. Instalados en Montevideo, Pablo y Melina,hijos de Yabrán, junto a su madre, María Cristina Pérez, eligieron la fastuosa residencia familiar,sobre la costa de Punta Ballena, a minutos del centro neurálgico del balneario uruguayo.

Hoy se cumplen 13 años del asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, crimen instigado porel empresario que decidió quitarse la vida en mayo de 1998, cuando su situación judicial comenzabaa complicarse.

Mis amores, se llama el chalet con vista al mar, a pocos pasos de la playa. A mediados de lasemana, Pérez se dejó ver, bajó a la playa, tomó algo de sol. Pero esa escena no se volvió arepetir. El jueves, quien aprovechó el excelente día fue el esposo de Melina Yabrán con su pequeñohijo, con quien se metió al mar y jugó en las olas.

Antes de ayer, la casa apenas tuvo movimiento. Con custodios en todas las puertas y sobre laplaya, Mis amores quedó vacía. Sólo se pudo ver a personal de maestranza realizando algunosarreglos y recién cerca del mediodía se abrieron las persianas, pero nadie salió.

Desde finales de los noventa, los Yabrán, herederos del imperio que fundó su padre estánradicados en Montevideo. Desde la capital uruguaya controlan todos los negocios que aún hoymantienen en Argentina.

Según publicó la revista Noticias, Pablo, el mayor de los hijos, vive en el exclusivo barriode Manantiales de carrasco junto a su esposa, María Paula Traverso, hija del corredor de autos. Enesa zona y desde hace algunos años, también instaló su mansión su madre.

Pablo y Mariano Yabrán son los encargados de manejar las empresas de la familia, que enBuenos Aires tienen su sede en las históricas oficinas de Viamonte 352.

Sólo basta con acercarse a pocos metros de la casa de Punta Ballena para que los custodiosse pongan nerviosos. Preguntan, exigen y piden que uno se aleje de la zona. Desde la residencia semantiene hermetismo, pero el apellido Yabrán resuena con fuerza. Nadie lo admite. El personal deseguridad no quiere asegurar para quiénes trabajan. Parece que aún hoy ese apellido todavía causaescozor.

Fuente: Diario PERFIL.

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