El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri debe acudir el martes 8 dejunio a la Cámara Federal porteña para justificar el pedido de recusación de Norberto Oyarbide, eljuez que maneja la causa de las escuchas ilegales.
Sin embargo, en el gobierno porteño saben que es poco probable que se logre apartar aOyarbide de esa causa, que amenaza el futuro político de Macri. Además, si se confirma elprocesamiento contra el jefe de gobierno, queda abierta la posibilidad para que la oposiciónporteña encabece un pedido de juicio político.
Por eso, en el edificio de la jefatura de gobierno, circulaban versiones sobre una posible alternativa para salvar a Macri del juicio político, alejarlo de lasacusaciones y preservar sus posibilidades presidenciales en 2011.
La idea, según algunos, es que Macri solicite licencia por tiempo indeterminado, ya que el pedido de juiciopolítico sólo puede realizarse con un funcionario en ejercicio del cargo. Así, el jefe de gobiernoquedaría a resguardo de la destitución y podría dedicarse a los temas nacionales.
Un problema de ese plan es que no hay vicejefe de gobierno: Gabriela Michetti renunció alcargo al asumir como diputada nacional en 2009. Su reemplazante sería el Vicepresidente Primero dela Legislatura, Oscar Moscariello, del Partido Demócrata Progresista, que si bien tiene buenarelación con Macri, nunca formó parte de su círculo íntimo. Además, si eso ocurriera, lalegislatura porteña quedaría en manos del actual el actual Vicepresidente Segundo, Julio Raffo, queresponde al opositor Pino Solanas.
Consultado sobre las versiones de que pediría licencia, Macri respondió a Perfil.com: "No, ¿de dónde sacaste esa locura?".
Asimismo, se refirió a la noticia de que un ex agente de la SIDE habríaalertado a Sergio Burstein que su teléfono estaba siendo monitoreado. "Esto confirma nuestrassospechas de que esto no es nada espontáneo y está todo armado", afirmó a Perfil.com.
Estas definiciones las hizo el mismo día en que diputados del PRO pidieron el juicio políticocontra el juez Oyarbide por su manejo de la causa de las escuchas ilegales.






