Macri mandó a su hermana Sandra a callar a su marido

23-08-2026 | 21:00

Hacer que su cuñado, el para-psicólogo Néstor Leonardo, baje los decibeles frente a la Justicia, y sobre todo la prensa, fue otro de lospasos que dio sobre la marcha el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para evitar que unculebrón familiar se cuele en la causa que en el tercer piso de los tribunales de Comodoro Py seconoce como el “Watergate porteño”.
Esta semana el líder de PRO terminó de tallar en secreto la estrategia para menguar el avance de la mediáticacausa que llamativamente avanza a un acelerado ritmo, tiempos que condicen más concoyunturas políticas que con el típico andar de la Justicia.
Macri tomó conciencia de que la causa por espionaje ilegal podía estallarle en la cara cuandoun ex comisario de su máxima confianza lo destrató frente a dos de sus principales funcionarios:“Mauricio, esto es política. ¿Qué pensabas que era? Vos aprendiste a andar en bicicleta en elbalcón de un departamento”. La reunión donde el líder del PRO escuchó las críticas fue pocodespués de que el juez federal Norberto Oyarbide detuviera al espía todo terreno y funcionarioporteño Ciro James.
La tardía estrategia que ya comenzó a tejer Macri tiene tres ejes: comunicacional, judicial y de oxigenación de Gabinete:
*El ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, dejará de salir a frenar lasestocadas que lanza la prensa sobre el tema. Los escuderos del jefe de Gobierno en la Legislaturaporteña, los legisladores Christian Ritondo y Martín Borrelli, ya no recibirán más letra paradefender al Gobierno porteño sobre el caso de las escuchas. Con la menor exposición posible, será el propio Macri quien salga a lapalestra.

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