•los mafiosos italianos se renuevan

Mafia 2.0: negocios globales, con células en Argentina

Como cualquier otra corporación, la mafia, el crimen organizado italiano que hunde sus raíces centenarias en el sur de la península, donde en algunas regiones es el principal empleador, se globaliza y adapta a los nuevos tiempos. Pequeñas redes descentralizadas, inversiones legales para canalizar los recursos de la droga y otros negocios ilícitos y “capos” que se sienten tan cómodos con una laptop como con un arma. Y la inquietante presencia en la Argentina, como afirman los investigadores peninsulares, con envíos de droga a Europa y compra de votos de emigrantes para las elecciones italianas.

23-08-2026 | 23:07

En las últimas semanas, los fantasmas irresueltos de la denominada “época de lasmasacres” causada por la entonces poderosa mafia siciliana, Cosa Nostra, conmueven a lositalianos y salpican a importantes figuras institucionales, incluido el primer ministro SilvioBerlusconi, ya acosado por un divorcio multimillonario y otros escándalos derivados de su vidaprivada. Hay nuevos elementos en los procesos por los siete atentados, durante 1992 y 1993, dondemurieron dos importantes jueces antimafia (ver recuadro). Sin embargo, mientras Italia persigue losdemonios que dejó aquella mafia, en gran parte acabada en 2006 con la captura del capo dei capiBernardo Provenzano, de sus cenizas renace tomando otras formas. Más invisible, escurridiza ytransnacional, extiende su presencia por los cinco continentes. Tampoco la Argentina se salva. Losespecialistas advierten que, además de ser una nueva ruta para el envío de la cocaína colombiana aEuropa, nuestro país tiene células de algunas de las organizaciones más violentas y ha recibidoimportantes inversiones “legales” (ver recuadro, página 55).

“Con la fuerte represión judicial de los últimos años, el modelo clásico vertical de CosaNostra ha sido debilitado. Se proyectan, en cambio, estructuras en red, como la lamentablementeexitosa mafia calabresa, N’Drangheta, descentralizada y organizada en células familiaresinterdependientes. La otra mafia importante es la Camorra (napolitana), que tiene dos vertientes,una piramidal y otra fragmentada, más ‘gangsterística’, de barrio”, explica enuna entrevista con PERFIL el fiscal nacional antimafia Pietro Grasso, que vive bajo protecciónpolicial desde hace 24 años. Las mafias italianas han pasado del Padrino a una especie de“network criminal que hace enormes negocios y ofrece servicios, con una tremendaactualización tecnológica y financiera”, agrega el magistrado. Esa red facturó 130 milmillones de euros en 2008, según el informe de Confesercenti, principal asociación de comerciantesen Italia. Monto equivalente al 12 por ciento del PBI italiano.

De la escopeta a la laptop. Alcanza con pensar en la imagen simbólica del mafioso, para notar latransformación, dice a PERFIL Enzo Ciconte, historiador del crimen organizado italiano. Hoy elmafioso “pasó de ser la boina torcida y la escopeta a ser un mánager de traje, que viaja consu laptop y maneja millones de euros por el mundo. Hoy el mafioso piensa con un paradigmaempresarial: disminuyeron las armas y aumentaron los negocios”. Sin embargo, el poder siguesiendo el fin último, desde el inicio de las mafias en el siglo XIX, explica Ciconte. Más viejasque el mismo Estado italiano, nacen del violento proceso sureño de “traspaso del feudalismoal capitalismo”: la criminalidad se organiza, impone sus propias leyes mezclando culturapopular y códigos de las sociedades secretas. Una fórmula explosiva que logra mutar y reproducirseal compás de la historia y el “progreso” de uno de los países más industrializados delmundo.

Network transnacional. Los especialistas explican que las mafias italianas hoy encuentran eléxito en la mezcla tradición-modernidad. “Buscan mantener sus viejas estrategias culturales,los símbolos, “valores” y rituales, que generan un sentido de pertenencia religioso. Yunirlos a la nueva dimensión globalizada de los negocios y la actividad financiera sincontrol”, explica a PERFIL la socióloga Mónica Massari. El modo de actuar cambiaestratégicamente, según el contexto.

En los territorios tradicionales de Sicilia, Calabria y Campania, mantienen un controlcoercitivo y siguen con los clásicos “negocios” de extorsión, contrabando y drogas.Aparte del lavado de dinero en nuevos sectores como la construcción, la recolección de basura y lasalud. Todo facilitado por el aumento de la infiltración de hombres relacionados con las mafias enlas instituciones políticas de aquellas zonas, afirma en diálogo con PERFIL Laura Garavini,diputada que conforma la Comisión Parlamentaria Antimafia. Los números que reflejan la presenciamafiosa en esas regiones son escalofriantes: para la “industria criminal” trabaja el 27por ciento de los habitantes de Calabria, el 12 por ciento de los pobladores de Campania y el 10por ciento de los sicilianos, según datos del informe de la Dirección Investigativa Antimafia. Encambio, a nivel nacional y en los territorios no tradicionales del centro-norte del país,“las mafias no recurren a la violencia ni a la extorsión, porque desean pasar desapercibidos;cuando se tiene mucho dinero alcanza con comprar a las personas, sin necesidad deamenazarlas”, sostiene en diálogo con PERFIL Lorenzo Frigerio, referente en la región norteñaLombardía de la reconocida ONG antimafia Libera.

Si en el norte de Italia pasan desapercibidas, en el mundo son invisibles. Pero con un poderenorme: son esenciales para el crimen organizado transnacional. “La N’Drangheta es lareina del narcotráfico en Europa”, afirma Ciconte. Se ha detectado presencia de la mafiacalabresa en 19 países de los cinco continentes; Argentina incluida, utilizada como plataforma deexportación para el narcotráfico (ver recuadro). Desde el puerto de Nápoles la Camorra maneja granparte de la entrada a Italia y Europa de productos chinos contrabandeados, falsos y originales,constata el fiscal Grasso. Una operación del FBI del año pasado demuestra que una empresaconstructora ligada a Cosa Nostra y a su par estadounidense, había logrado infiltrarse y participarde la reconstrucción de Ground Zero en Nueva York. La prostitución y la trata de personas en Italiason gestionadas por mafias extranjeras con el aval, incluido el “alquiler” de lascalles, de las organizaciones criminales italianas.

“En estos complejos entramados también se observa una participación de gruposterroristas”, explica el fiscal nacional antimafia. Cita una investigación reciente: losnarcos colombianos venden cocaína a ETA, la organización terrorista vasca, que usa la droga paraintercambiarla por armas con la Camorra, que a su vez consigue las armas en países ex soviéticos, através de mafias locales. in embargo, es la zona gris la que ha crecido exponencialmente. La mezclay yuxtaposición entre lícito e ilícito. La globalización lo facilita. “Hoy, frente a laofensiva judicial y el inédito rechazo de la sociedad civil incluso a través de grandesmanifestaciones y asociaciones, la mafia activa nuevos recursos, infiltrándose en la política y laeconomía oficiales. Aprovecha lo fácil que es reciclar dinero por el mundo; de hecho es en sudimensión internacional que está más involucrada en el ámbito empresarial”, sostiene lasocióloga Massari.

Mientras las mafias se modernizaron generando redes eficaces, los Estados, que debenenfrentarlas, no. “El motivo es simple: las organizaciones criminales tienen un enormeinterés económico en esta ‘unión’, en cambio, la coordinación internacional de la luchacontra la mafia está basada en un interés político y moral, generalmente menos atractivo que ellucro”, sintetiza Grasso. Y agrega que, sin embargo, habrá que encontrar el estímulo,“porque para enfrentar este fenómeno necesitamos una cooperación seria, que cree controles yuna legislación uniforme que permitan el secuestro patrimonial mafioso internacional. Si detenemosal capo, se reemplaza. Lo efectivo es golpearlos en los bolsillos”.

Para erradicar el fenómeno mafioso italiano “tenemos que romper el círculo vicioso queincluye instituciones, mafia y desarrollo socioeconómico en los territorios tradicionales, dondetienen sus raíces”, explica la diputada Garavini. Los mafiosos tienen a sus hombres en laadministración pública, manejan dinero estatal y determinan los concursos a dedo, para alimentarempresas mafiosas o semimafiosas, eliminando a las empresas sanas y la posibilidad de un verdaderodesarrollo productivo del sur italiano. Lorenzo Frigerio, representante de la principal asociaciónantimafia italiana, afirma que “la cuestión de fondo es transmitir desde la infancia unacultura de la legalidad. Por eso Libera se dedica tanto a la escuela, la universidad y a informar atoda la población sobre el tema”.

También Garavini plantea ir a la raíz del asunto: “Hay que dejar de pensar que lospolíticos, los jueces y la Policía son los únicos responsables. Todos tenemos que comprometernos enesta lucha”.


*Desde Bologna.

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