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Malas y menos noticias

13-10-2026 | 14:19

En el año 2009 los ciudadanos, la gente de todo el mundo, estuvo menos y peor informada que en años anteriores.

Según el informe sobre el estado de la libertad de expresión de Reporteros sin Fronteras, elpasado año fueron asesinados 76 periodistas, 33 secuestrados, otros 573 detenidos y 1456, entremedios y periodistas, sufrieron agresiones. A estas cifras se suma que 570 medios fueroncensurados.

Esos datos nos ilustran sobre la represión contra periodistas y medios y los riesgoscrecientes que implica la tarea periodística. Esto, lógicamente tiene como consecuenciadirecta una limitación y en cierta forma afecta la propia calidad de la información que el públicorecibe.

Sin embargo, esa cifras no son elocuentes de la medida en que el derecho a la información dela gente es afectado y recortado, particularmente en el continente americano. Los crímenes,agresiones y atentados y censura violenta contra periodistas y medios son, en sí mismo,información; son noticias, tan tristes como condenables pero que nos hablan y a la vez denuncian elrampante autoritarismo que prolifera por estos lares.

Se sabe en cambio, ¿cuantas radios, se han autorizado para pasar a integrar redes, concarátulas de independientes e incluso más vistosas y “solidarias“, que están alservicio exclusivamente del mandamás y la “ ideología“ y la información oficial?;¿se tienen cifras de las estaciones de radio y TV, cuya comercialización ha sido facilitada yaprobada por el poder, que han pasado a manos de “empresarios“, que no “quierentener problemas con el gobierno“, y para los cuales no rigen límites sobre “concentración“ y “ monopolio“ ni son denunciados en foros, como ocurre enotros casos?.

¿Alguien tiene números o una idea de cuánto invierten los gobiernos en publicidad oficial yde qué forma distribuyen esos recursos?. ¿Se sabe cuántos medios y periodistas viven y sebenefician de ese dinero oficial y de otro tipo de prebendas?. ¿Hay alguna idea en ladiscriminación informativa que se hace desde el poder?.

¿Se mide o se puede medir la acción permanente de los jueces y fiscales a la orden del podercentral y de los “inspectores de Hacienda“ recaudadores de impuestos mandados por el“ jefe“ a hostilizar, procesar y condenar a periodistas y medios independientes ademásde perseguir a dirigentes políticos de la oposición y disidentes?.

Todo eso ocurre. Se oculta, se disimula y en casos hasta cuenta con la complicidad de“organizaciones“ y “luchadores sociales“. La gente no lo ve, pero cada vezla información que recibe es menor, de peor calidad y muy manipulada desde el poder. Hay una seriede gobernantes que utilizan esos instrumentos sin necesidad de matar periodistas; en todo caso losobligan al exilio o los envían a la cárcel “por fraude“, por algún delitoinventados por fiscales y jueces a la orden o dando prebendas para que “el patrón“proceda contra los rebeldes.

Sobre todo estos no hay cifras ni estadísticas, y si las hubiera tampoco nos reflejaríanexactamente la realidad. Por ejemplo, el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), secontabilizaría como un cierre en un año determinado. Y efectivamente lo fue para sus dueños yvictimas, pero no para los venezolanos : desde que se tomó la medida suman 365 cierres por año, unopor cada día en que se les priva de toda aquella información que el comandante Hugo Chávez noquiere que la gente sepa. Y eso es lo que importa y lo que está en juego: el derecho legitimo de los ciudadanos a estar informados.

(*) Periodista uruguayo, ex presidente de Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

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