MaríaEugenia Estenssoro inició su carrera como periodista en 1983 y su primer trabajo fue comoreportera. En su curriculum sobresale su paso por la secretaría de redacción de una de las revistasemblemáticas de los años ochenta, El Porteño, símbolo de la apertura democrática. Trabajó además para laspublicaciones Time y The Wall Street Journal y, en los noventa, fue editora de Economía en Noticias.
-¿Por qué su paso del periodismo a la política?
-Después de la crisis del 2001 yo sentí que había que hacer algo. Evidentemente la dirigenciapolítica en ese momento no había podido conducir a la Argentina hacia un horizonte de bienestar.Recurrentemente me ofrecían integrar listas. Y yo venía haciendo trabajo social a mediados de los'90. Pero el momento de cambio fue cuando yo estaba el 19 de diciembre 2001 en un pueblito deNeuquén de 500 habitantes conectando la primera escuela rural a internet (mediante su ONG"Equidad"). Parecía la Argentina del futuro, de una comunidad y cuando volvía a Neuquén capitalescuchaba los cacerolazos. Ahí sentí que lo que uno hacía desde una ONG como Equidad, la políticalo estaba destruyendo. Y debía dar el paso a la política.
-¿Se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo?
-Con el periodismo es más difícil, uno debe ser ecuánime, mostrartodas las caras de una moneda. Sigo usando esa matriz en lo político pero evidentemente no soyimparcial, estoy con la Coalición Cívica y el Acuerdo Cívico y Social. Puedo escribir columnas deopinión.
-¿Cómo ve al periodismo hoy?
-Creo que desde el retorno de la democracia, los dos gobiernoskirchneristas fueron los que más deslegitimaron el rol de la prensa. Ha habido constantemente unadesacreditación del rol de los periodistas. Con (el ex presidente Néstor) Kirchner se dejó de darconferencias de prensa, pero también -tanto él como sus ministros- dejó de estar disponible paralas entrevistas. Sólo hablan si tienen el deseo de expresar algo. También comenzó la políticadel “no necesitamos a la prensa”. Es el sueño de cualquier gobernante pasar por alto ala prensa. Los poderosos no quieren tener una prensa fuerte. (...) También está el crecimiento dela pauta de la publicidad oficial dirigida a muchos medios que hacen campaña. Además de retirarlela publicidad a medios como Perfil que son más opositores.
También (está) el proyecto de modificación de la ley deradiodifusión. Desde nuestro espacio político hay tres proyecto con estado parlamentario. ElGobierno ha querido abrir el debate como un castigo. Si el Gobierno quisiera democratizar lainformación debería permitir que se sancione un proyecto de ley de acceso a la información pública,una ley de entrega de pauta de publicidad oficial y también una ley de medios audiovisuales, peroen un contexto de una agenda integral de medios. Es un castigo a antiguos aliados que ahora son másbien independientes.
¿Quiénes son esos "antiguos aliados"?
Yo creo que en su momento el Grupo Clarín. Hasta el conflicto con elcampo (Clarín) tenía una relación positiva con el Gobierno; hasta las malas noticias aparecían deforma positiva. La renovación de las licencias, sin revisar cuál había sido el cumplimiento, y elfamoso tema de permitir la fusión de Cablevisión y Multicanal demostraban un buen vínculo.
(*) redactor de Perfil.com









