De musculosa y shortcito negro, y con el diario Clarín del domingo debajo del brazo, llega a la entrevista la responsable del InstitutoNacional contra la Discriminación (INADI), María José Lubertino. Junto a sus dos hijos, descansa en Ostende los fines desemana y los lunes regresa a su rutina como funcionaria. Pide "unos segunditos", se dirige al bañodel parador y en diez minutos se transforma. ropa deportiva y de colores pasteles y maquillajeal tono. Uno, dos, tres brillantitos tiene Lubertino en cada uno de los dos lóbulos de las orejas.Es domingo, pero a cada rato atiende su iPhone.
- ¿A veces no cree que es ingenuo pretender terminar con la discriminación en un país contanta desigualdad estructural?
- Efectivamente, según el mapa nacional que confeccionamos en el INADI, la primeradiscriminación es por pobreza. En segundo lugar, la obesidad, un tema que no nos parecía tancontundente hasta que lo medimos. El INADI apunta a cambiar las cabezas y a dar de baja con losprejuicios.
- Se dijo que la Presidenta la había reprendido por su look y su onda "escotada".
- No, no. El día de la asunción presidencial, el diario La Nación publicó que me había desubicado con mi look. Pero yo tenía un vestidito cremitamuy tranquilo. Y es ridículo, porque soy una persona muy versátil. Bueh, ahora con los años estoymás aplacada. Pero me divierto con la moda y es es una rutina que viene de mi abuela y mi mamá, dosmujeres muy coquetas. Mi abuela usaba flores de todos los colores que combinaba con la ropa y mi vieja se pintaba como una puerta, igual que Cristina.
Lea la entrevista completa en el nuevo número de la Revista Noticias .




